Trabajamos contra la discriminación extrema que sufren muchas niñas y mujeres en Nepal. Podemos hablar también de violencia. Educamos también a sus comunidades, también niños y hombres. Nuestro proyecto tiene su continuidad en peligro. Os necesitamos para poder continuar.
Hemos educado, protegido y alimentado a más de 43.000 personas -la mayoría mujeres y niñas- desde 2017. Llevamos más de 6 años educando y empoderando a mujeres y niñas en Nepal. Principalmente con el proyecto ‘Rato Baltin‘, ¿nos ayudas a seguir? Por eso lanzamos esta necesidad de ayuda urgente para poder continuar con el proyecto, Os compartimos el enlace a migranodearena -financiación colectiva, de 5€ a…- que necesitamos para poder continuar con el proyecto. Las donaciones a través de esta plataforma desgravan de la declaración IRPF, y las donaciones puntuales, periódicas, directamente a be artsy, o cuotas anuales de persona asociada, también.
Con vuestra ayuda ya hemos educado, protegido y alimentado a más de 43.000 personas-la mayoría mujeres y niñas- desde 2017. Nos ayudáis, por favor, a asegurar la continuidad del proyecto en Nepal a partir de enero del 2023? Con vuestro apoyo, el proyecto no tendrá que cerrar y no se perderá la red y el trabajo hecho en estos casi 7 años.
Por favor, dona ahora y sigue ayudando a las mujeres del remoto oeste del Nepal. ¡Muchas gracias!
Según datos de UNICEF, Nepal tiene la tercera tasa más alta de matrimonio infantil en Asia
Aunque el matrimonio infantil es ilegal en dicho país desde 1963, esta práctica es muy frecuente en pueblos aislados. La edad mínima legal para poderse casar es de 20 años, pero en estas zonas remotas aún hay una mayoría de adolescentes contraen matrimonio entre los 15 y 19 años. Las razones del matrimonio infantil en Nepal son complejas. La pobreza, el bajo valor que se le atribuye a las hijas y la falta de acceso a la educación son factores que contribuyen, al mismo tiempo que también tiene una gran afectación el sistema de castas y la cultura patriarcal. Parece que cada vez más los y las adolescentes escogen más a sus parejas y hasta incluso puede huir. En algunos casos, los padres y madres animan a sus hijos e hijas a iniciar su propio matrimonio para evitar los altos costes asociados a la dote o al casamiento. También pueden optar por huir, ya que la expresión sexual fuera del matrimonio no es aceptable, para evitar el matrimonio forzado o concertado, o para huir de las dificultades en casa.
Os presentamos el informe de los años 2019 y 2020 de un proyecto al que aún le falta un último empujón para seguir adelante
Nuestro objetivo es encontrar más patrocinadores y patrocinadoras que estén dispuestas a participar en el programa, de manera que podamos dar más oportunidades a más niñas y chicas para que puedan dedicar más tiempo a sus estudios. Cuanto más donantes podamos recibir, más oportunidades podremos brindar a las estudiantes. La universidad puede ser realmente cara e incluso inaccesible, y las chicas dispuestas con continuar sus estudios tendrán que hacer frente a estos gastos. Los retos que afrontamos en la implementación del proyecto 2020 se debió a la pandemia COVID-19. Las chicas hicieron los exámenes escolares tarde, porque en abril, que es cuando en principio tendrían que haber tenido lugar, había un confinamiento estricto. Aun con esta situación excepcional y habiéndolos hecho más tarde, las chicas aprobaron todos los exámenes. No obstante, algunas de ellas decidieron no continuar con el título de bachiller.
¿Podemos conseguir que decidan por ellas mismas sin sentirse coaccionadas por los factores externos?
En un pueblo llamado Toshi situado en la provincia Sudurpaschim (far-west) de Nepal conocemos a Hiunkala Chalaune. Hiunkala vive con su padre, su madre, su hermano y hermana y lleva más de un año trabajando como trainer en el proyecto Rato Baltin.
Antes de participar en el proyecto, Hiunkala sentía que tenía deseos que nunca se podrían cumplir y tenía la sensación de que no entendía muchas cosas. Su madurez empezó con su primer periodo. Se preguntaba qué era la menstruación y le preguntaba a su madre por qué no podían quedarse dentro de casa durante la menstruación. Su madre le respondió que era la tradición que seguían desde la época de sus antepasados y no se podía cambiar.
Hiunkala sufría mucho cada vez que tenía que cumplir con la tradición, y se preguntaba si podría cambiar la mentalidad de la gente. En ese momento no se sentía muy fuerte emocionalmente y hablar en público o participar en una discusión le resultaba muy incómodo.
Todo esto cambió cuando se unió al proyecto. Hiunkala ha ganado en seguridad y comparte sus conocimientos acerca del trabajo que hacen, y otros temas con sus padres y delante de cualquier persona o grupos de personas independientemente de su posición jerárquica en la sociedad sin perder la confianza en ella misma. Uno de los retos que tenía que superar para enero 2019 fue dar charlas en las escuelas y a políticos, y registrarlo todo por escrito. Su trabajo fue impecable.
Cuando Clara (CEO de be artsy) la conoció en septiembre de 2018 pensó que sería muy difícil ayudarla a superar su timidez, pero en menos de un año su timidez desapareció y ahora es sin duda una de las mejores trainers. Su juventud le ayudó a aprender de manera rápida.
De momento Hiunkala no ha estudiado en la escuela Superior, porque prefiere quedarse en casa y cuidar a su madre. Está considerando estudiar en casa y presentarse en la escuela solo para los exámenes. Es algo que nos haría muy felices, tiene muchísimo potencial.
Texto: Carmen Alcañiz, fotos de Eleonora Bordogni y Clara GO.
Necesitamos tu ayuda, por favor, haz hoy tu donación al proyecto de emergencia covid-19:
En Achham, distrito de la parte del oeste remoto de Nepal, es muy común que las chicas estén fuera del sistema escolar debido a la situación económica de las familias – la mayoría de los hombres tienen que ir a la India a trabajar y a las hijas se las requiere permanecer en el hogar para ayudar en los trabajos caseros y en el campo -. Por la misma razón, el matrimonio de las menores de edad prevalece todavía en esta parte de Nepal.
EDUFEM se creó en el año 2018 a fin de ayudar a las chicas de Achham a continuar con su educación para mejorar su futuro y seguir en la escuela. Nuestro objetivo es proporcionar oportunidades a las adolescentes para que sigan en el instituto y eventualmente vayan a la universidad, para lo que se les financian sus estudios (las clases, material educativo, etc.) y también una habitación donde puedan vivir así como la comida y elementos para sus necesidades básicas. También hacemos clases de refuerzo del idioma Inglés. Nuestro equipo de gestión en Katmandú mantiene un contacto regular con ellas, para chequear su progreso y ayudarlas en cualquier situación a la que se puedan enfrentar.
En este informe explicamos el desarrollo de sus estudios, y el coste de apadrinarlas.
Durante el periodo 2018 – 2020 las beneficiarias han sido Manisha Nath y Tejana Khanal. En su último año de bachillerato, han elegido estudiar enfermería. La carrera vale 6.000 euros, por eso están decidiendo qué estudios cogerán en otras posibilidades, como un bachelor. Ambas son también coordinadoras en el Proyecto Rato Baltin durante todo el año, y mentoras.
Tulashi Bhandari, Manisha Bhandari, Kamala Bhandari y Sangita Nath son las beneficiarias en el periodo 2019 – 2020. Estudian grado 11 en el instituto, y comparten alojamiento en Mangalsen. Ser libres e independientes en su propio apartamento es una nueva experiencia para estas cuatro jóvenes mujeres. Como asignatura principal, han escogido periodismo (Manisha y Kamala), contabilidad (Tulashi) y literatura Nepalí (Sangita). Según sus profesores, avanzan bien en sus estudios.
Debido a la pandemia de la COVID-19 han tenido que volver a casa de sus padres durante el confinamiento, que duró desde el 22 de marzo hasta el 15 de junio. En las zonas remotas donde están sus pueblos de origen no hay ni internet ni electricidad, de forma que seguir las clases online no ha sido una opción.
Formando parte del proyecto Edufem puedes ayudarlas a tener un futuro mejor. A ellas y a las chicas a quienes ellas pueden ayudar.
Tulashi Bhandari
Kamala Bhandari
Manisha Bhandari
Manisha Nath
Sangita Nath
Por Rupa Pandey
Por un 1’80 € al día, ¡cambias el futuro de una niña y evitas que la casen con 16 años!
Hay diferentes maneras para ayudarlas:
Grupo de Teaming: 1 euro al mes – hazte del grupo y consigue amigos que te ayuden a apadrinar una chica y evitar matrimonios precoces! Grupo de Teaming1 euro al mes – forma parte del proyecto Rato Baltin!
El apadrinamiento de niñas, para facilitar la escolarización para evitar el matrimonio precoz en zonas de Nepal, es un nuevo proyecto de la asociación be artsy.
Naciones Unidas ha convocado reuniones de gobiernos, activistas para el derecho de las mujeres, y otros agentes, entre Mayo y Julio de este año. Agentes que promueven una campaña global – Generación Igualdad, con foco en Ciudad de México y en Paris – en el 25⍛ aniversario de la Declaración y plataforma para la acción – Beijing 1995. La declaración denunciaba la desigualdad de género y planteaba posibles cambios en derechos de las mujeres, y que “la norma es la igualdad”. En una introducción a la campaña, UN Women lo explica: “Imaginaros un mundo donde todas las personas tengan igualdad de derechos y oportunidades. Las mujeres y las niñas no tienen miedo de caminar a casa por la noche y los hombres y los niños no quedan atrapados en masculinidades opresivas”. Donde haya “igualdad de liderazgo político, en las salas de juntas corporativas y en los suelos de las fábricas. Las mujeres tienen la palabra en las decisiones que afectan a su vida, su cuerpo, sus políticas y su entorno, desde los pueblos a las ciudades”.
Este año, se prevé que unos 160 países – 189 estados que hicieron la declaración adoptaran por unanimidad – informen sobre los avances conseguidos, y el secretario general de las Naciones Unidas haga una evaluación general. La nueva campaña habla de facilitar sinergias – explica Katja Iversen, responsable del grupo global Women Deliver – “para avanzar en forma efectiva en temas como el derecho al aborto, a salud reproductiva, o poner fin a la violencia”. “El potencial para el cambio es enorme” – sigue – “pero ya hay demasiados compromisos vacíos, se debe acabar este año con una acción contundente, responsable y atrevida”.
La declaración también abarcaba, entre 12 áreas claves, el trabajo digno en cualquier sector e igualmente retribuido, y evaluar el impacto de la degradación ambiental en las mujeres, y su papel en un desarrollo sostenible, especialmente en zonas rurales, donde también las niñas y las mujeres sufren un acceso más difícil a la educación. Este derecho es cuestionado en algunos países, y si no lo es, las dificultades para acceder a la educación hacen, por ejemplo, que muchas niñas se vean obligadas a casarse prematuramente. También Naciones Unidas y otras organizaciones señalan vulneraciones de derechos básicos, en el matrimonio precoz o forzado de las niñas.
Proyecto de apadrinamiento de niñas y adolescentes a Achham.
En este sentido, el proyecto Edufem de la asociación be artsy parte de la premisa que por cada año de educación se puede retrasar dos años la edad de casamiento de las niñas de las zonas rurales remotas de Nepal donde trabaja. Niñas de 13 o 16 años son casadas antes de poder hacer algún curso más avanzado, ellas piensan que su futuro implica trabajar en casa de sus suegros, o bien dejan la escuela antes por el trabajo en el campo de sus padres. Es un proyecto paralelo, y complementario, al proyecto Rato Baltin que la ONG lleva a cabo desde 2017, con el cual denuncia la discriminación extrema de niñas y adolescentes, que por motivos de tradiciones de origen tribal – hinduistas, que consideran a la mujer impura cuando tiene la menstruación. Y que además las expone a violaciones, o morir fuera de su casa cuando tienen que practicar el chhaupadi. A través de talleres y actividades, promueve la educación y el debate público sobre este factor sociocultural en el país.
Con este nuevo proyecto, Clara Garcia i Ortés, co-fundadora de be artsy, que ha estado nominada al premio humanitario Robert Burns en su edición 2020, empezó el 2018 a hacerse cargo personalmente de apadrinar dos chicas, Manisha N. y Tejana, en el 2019 be artsy ha contado con dos padrinos que ayudan a dos chicas más, Sangita y Manicha B. Para seguir con el proyecto trabajan para conseguir sponsor para la escolarización de Tulsi y Kamala. El feedback, la respuesta, en términos de mayor bienestar y auto seguridad que estas adolescentes dan, ha animado a la entidad a iniciar este nuevo proyecto. Algunas voluntarias han comenzado a dar clases de inglés, en línea, a las chicas, para ayudarlas a comunicarse
mejor con las personas que participan en el proyecto, con apoyo para pagar la escuela y tener la ayuda básica en el día a día que facilite seguir la escolarización.