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  • Evaluación del impacto que ha tenido el proyecto Rato Baltin 2017

    Evaluación del impacto que ha tenido el proyecto Rato Baltin 2017

    Esperamos que el 2018 haya comenzado con alegría y armonía.


    Para todo el equipo el 2018 ha comenzado con mucha alegría después de dedicar estos últimos meses a analizar los datos que recogimos durante el último viaje, sobre el impacto que ha tenido el proyecto Rato Baltin 2017 y que son muy esperanzadores en la lucha contra el chhaupadi con la educación sexual, la fotografía participativa y las copas menstruales.
    Un gran éxito!

    Puede leerlo aquí:

     Evaluación sobre el Impacto del Proyecto Rato Baltin 2017 de be artsy NGO Nepal

     

    DESCRIPCIÓN

    En West Nepal, la carencia de opciones sanitarias deriva frecuentemente en problemas de salud y absentismo escolar. La menstruación es un tema tratado con incomodidad, inseguridad, y tradiciones degradantes para las mujeres, como el chhaupadi.

    El Chhaupadi se caracteriza por el destierro de las mujeres fuera de su hogar durante su menstruación, debido a su supuesta “impureza”. Esta práctica ha sido criticada ya que supone una violación de los derechos humanos básicos de las mujeres, y porque conlleva un impacto en su salud física y mental. A pesar de haber sido declarada como ilegal y criminal, continua existiendo.

    El Proyecto Rato Baltin, llevado a cabo por la ONG be artsy es un programa de Gestión de Salud Menstrual (GSM) y educación sexual que aspira a erradicar esta práctica. El Proyecto en su concepción incluye a chicas, chicos, mujeres, y a su comunidad. En be artsy, pensamos que la educación es la única manera de cambiar estas creencias tan profundamente arraigadas.

    El Proyecto se enfoca en cuatro puntos:

    1. Talleres, donde proporcionar educación sexual tanto a chicos como a chicas adolescents, en escuelas locales o comunidades escogidas.
    2. Educación en la higiene, impartida a través de talleres a todas las mujeres en las comunidades afectadas.
    3. Copas menstruales y formación para las jóvenes voluntarias que asisten a la escuela en comunidades objetivo.
    4. Talleres participativos de fotografía que se utilizan para mostrar cómo se sienten las jóvenes y las mujeres en relación al chhaupadi y su menstruación, y qué les gustaría cambiar al respecto.

    Una parte importante del Proyecto Rato Baltin es la distribución en las zonas rurales del Nepal de una solución a la GSM que sea saludable y respetuosa con el medio ambiente: las copas menstruales. Ruby Cup, una compañía ubicada en el Reino Unido, es el fabricante y donante de estas copas menstruales de silicona clínica del mismo nombre, las cuales suponen un auténtico cambio en la vida de estas mujeres.

    Dos veces al año, visitamos pueblos remotos para repartir copas menstruales e impartir formación en higiene y educación sexual. También volvemos a visitar los sitios donde ya hemos estado para comprobar si aquellas personas que recibieron la copa menstrual y la formación han experimentado algún cambio (si acaso) en sus vidas, y evaluar los resultados del programa.

    Ya hemos distribuido más de 250 copas menstruales a chicas en edad escolar en pueblos alejados. Cada adolescente recibió una copa e información sobre cómo usarla. También se les proporciona un cubo de metal (baltin) para agua potable y que así dispongan también de un recipiente donde hervir la copa, toalla y jabón.

    Propósito de la evaluación

    El propósito de la evaluación del proyecto Rato Baltin es medir cualquier cambio en las vidas de los participantes individuales y de las comunidades objetivo del programa, y ayudar a conseguir colaboradores para el nuevo proyecto a fin de que be artsy consiga sus metas respecto a:

    • Educar a mujeres, chicas, chicos y comunidades en sexo, en biología y en prácticas de Salud menstrual.
    • Reducir el absentismo escolar de las chicas en las comunidades remotas escogidas de West Nepal ! Proveer a adolescentes y mujeres con herramientas para facilitar la dignidad durante la menstruación
    • Conseguir que el programa del proyecto sea sostenible a largo plazo

    Objetivo de la evaluación

    El objetivo principal de la evaluación es responder a la pregunta:

    – ¿Qué cambios han ocurrido respecto a la práctica del chhaupadi en la vida de las jóvenes y las comunidades después de poner en marcha nuestro programa?

    Para asegurar que el programa se fundamente en una metodología basada en prácticas óptimas y en las lecciones aprendidas, la evaluación también intenta resolver la pregunta:

    1. ¿Cuán aceptada a nivel cultural, y utilizada habitualmente, es la copa menstrual, en las comunidades lejanas escogidas en West Nepal?
    2. ¿Qué aspectos de nuestro programa (si hubiera alguno) podrían mejorarse en su diseño y/o en su aplicación?

    Fuentes de datos y metodología

    Durante la aplicación del proyecto a lo largo del 2017, hicimos llamadas telefónicas mensuales de seguimiento con las voluntarias que utilizaban la copa menstrual, así como a las voluntarias que ejercían como profesoras y enfermeras.

    Las enfermeras de be artsy y las voluntarias viajaron a las comunidades dos veces durante el 2017 para hacer un seguimiento cara a cara con las chicas, a fin de medir el progreso de la implantación de la copa menstrual. Durante estos viajes, las chicas rellenaron encuestas sobre los cambios que habían experimentado en el chhaupadi desde nuestra primera visita, y el uso inicial de la Ruby Cup. Las conversaciones informales con miembros de las comunidades se utilizaron también para discernir las impresiones sobre el uso de la copa menstrual y el impacto de los talleres de formación y de educación.

    Las jóvenes que participaron en el estudio son usuarias de copas menstruales que han sido donadas. Sin embargo, nuestro programa ha procurado talleres de formación y educación a más de 1000 personas desde su comienzo, en 4 pueblos: Basti, Kunti Bandali, Rachuli y Chilkhaya.

    Resultados

    CHHAUPADI:

    Solo 9 chicas indicaron que no hubo cambios en su vivencia de la tradición del chhaupadi tras nuestro programa. El resto de usuarias de la Ruby Cup sí experimentaron algunos cambios.

    Varias chicas comentaron cambios respecto al acceso a la comida. De hecho, algunas dijeron que ahora se les permite comer verdura, algunas pueden comer fruta, y otras pueden beber leche. Un cierto número de ellas informó que después de participar en nuestros talleres, sus madres las permitieron tener una manta en el chhaugot (cabaña), en tanto que otras reportaron que ahora duermen dentro de la casa pero en una habitación aparte o en un espacio alejado de la familia. Unas pocas indicaron que desde los talleres de formación ya no se las exige que participen en las prácticas de exclusión del chhaupadi, incluso siéndoles posible cocinar.

    Las jóvenes comentaron que como ya no sangran fuera del cuerpo cuando utilizan la copa, todo es más limpio, y tanto sus familias como ellas mismas se sienten más seguras. Van a clase durante el periodo, reduciendo su absentismo, y tratan de ayudar activamente a otras adolescentes en las cosas relativas a la menstruación.

    Las chicas que no reportaron cambios sobre el chhaupadi han visto sus vidas mejoradas en otras áreas:

    “Para mí es una experiencia positiva. Ha traído cambios a mi vida. Mi sangre ya no huele y ya no sale fuera. E ir a la escuela es más fácil con la copa.” ~ Bhawana Upadhya (Chilkhaya)

    COPAS MENSTRUALES :

    De las 111 copas distribuidas entre marzo y junio del 2017 a chicas en edad escolar en Achcham y Kalikot, 8 fueron confirmadas como no usuarias. No pudimos contactar personalmente con 14 chicas, pero en su última llamada telefónica de seguimiento dijeron que aún utilizaban sus copas. Un mínimo de 2 de estas chicas se han casado y viven ahora en la India.

    “Soy feliz de tener la oportunidad de utilizar la Ruby Cup.” ~ Binda B.K. (Rachuli)

    RAZONES PARA USAR LA COPA:

    • –  Carencia de temor a manchar la ropa
    • –  No hay sentimiento de estar menstruando
    • –  Ya no se tienen que preocupar por paños sucios
    • –  No se sienten avergonzadas por oler mal
    • –  Es más fácil ir a la escuela ya que no tienen que llevar paños u otras cosas para cambiarse, ni esconder desechos
    • –  Nadie se da cuenta de que están menstruando, así que pueden realizar actividades normales como tocar el agua
    • –  Se sienten más limpias que cuando utilizan los métodos tradicionales
      RAZONES PARA NO UTILIZAR LA COPA:
    • –  Alguna está embarazada, pero tras el nacimiento quieren volver a utilizarla
    • –  Algunas indicaron molestias leves o incomodidad
    • –  Haberla perdido
    • –  Supersticiones en casa:

    ▪ La casa de una de las chicas se cayó; un chamán le dijo a la familia que eso se había debido a un espíritu malo, y que la familia no podían volver a entrar. Fueron obligados a dejar su casa, y a continuación se marcharon del pueblo. La usuaria de la copa no pudo volver a entrar para recuperarla. Cuando su familia se marchó ella ya se había casado con alguien del pueblo y ahora vive allí. Nos pidió que la diéramos otra copa, cosa que hicimos. Seguirá yendo a la escuela hasta que finalice el décimo curso.

    MITOS QUE VAN APARECIENDO:

    • –  Una madre de Kunti Bandali nos comunicó que ella cree que la copa evitará que las chicas sean violadas durante su periodo, tanto cuando están dentro del chhaugot como cuando tienen que adentrarse solas en la selva
    • –  En Basti, algunas personas estaban diciendo a las usuarias que no las utilizaran porque las podía causar cáncer, estando dentro de sus cuerpos
      Qué pensaron las chicas de nuestro programa:Todas las chicas se sintieron más cómodas con su cuerpo después de nuestro taller. Son capaces de comprender el proceso biológico y las razones por las que ocurre, y muchas sienten que pueden ahora ayudar a entenderlo a otras chicas.La mayoría de las chicas consideró que su participación en el programa había sido una experiencia positiva, y que sus vidas han cambiado a mejor cuando empezaron a utilizar la copa.Para responder a la pregunta de “¿Qué cambiarías en el Rato Baltin?”, la mayoría de las jóvenes dijeron que no cambiarían nada. Se les dio para puntuar los talleres en una escala del 0 al 10, 0 siendo insatisfactorio y 10 excelente. Las cuestionadas valoraron los talleres con una media de 9.

    EVALUACIÓN DEL PRESUPUESTO

    Descripción

    Costes previstos

    Coste total

    Salarios – personal local

    Rs 243.000,00

    Rs 269.280

    Suministros y recursos para los talleres

    Rs 121.280,00

    Rs 184.967

    Servicios

    Rs 180.000,00

    Rs 299.092

    Transporte

    Rs 227.436,00

    Rs 288.741

    Total en NPR

    Rs 771.716,00

    Rs 1.042.080

    Total en Euros

    6.710,57 €

    9061,56 €

    Gastos generales administrativos – 10% del total en Euros

    671,06 €

    906,15 €

    Total final

    7.381,63 €

    9967,71 €

    Ratio de cambio: 1 Euro = 115 NPR (Rs)

    El presupuesto del 2017 excedió el gasto inicial propuesto en 2.586 Euros. Esto ocurrió por varias razones:

    1. be artsy recibió una donación inesperada de 160 copas menstruales por parte de Ruby Cup

    2. Esta donación llevó a doblar el trabajo requerido y los recursos necesarios, especialmente en temas de kits menstruales.

    3. Dificultad en encontrar voluntarios para viajar a West Nepal sin compensación económica

    4. La necesidad de proveer a los voluntarios de Kathmandu con fondos para viajes y manutención en sus actividades relacionadas con be artsy

    5. Dificultad en contratar una enfermera para solamente tres o cuatro meses en el año, requiriendo una remuneración más elevada de lo esperado

    Se tomó un gran cuidado para ajustar el presupuesto y justificar el aumento del volumen de trabajo y recursos generados por la donación inesperada, pero no se pudo evitar un incremento sustancial para poder entregar las nuevas copas.

    Comentarios y plan de futuro

    Los resultados de la evaluación nos llevan a la conclusión de que el proyecto está funcionando bien. Los resultados del estudio revelan que nuestra idea inicial de que las copas pueden acabar con los tabúes alrededor de la menstruación y del chhaupadi era correcta. Sin embargo, nuestra evaluación del programa también indica que tenemos que aplicar varios cambios para el futuro.

    Hemos visto la necesidad de diseñar un componente para el taller destinado a los hombres de las comunidades objetivo, para que se disemine una visión de conjunto sobre el conocimiento de la higiene menstrual y la educación. Procederemos a diseñar un taller destinado a hombres para impartirlo durante el 2018.

    A fin de ver el alcance total del impacto del Proyecto entre las no usuarias de la Ruby Cup en las comunidades, prepararemos un estudio para todas las chicas en las escuelas colaboradoras, así como para las participantes de los grupos de mujeres. Esto se realizará en el 2018.

    be artsy tiene también en cuenta que existe una deficiencia en la aplicación del programa. Las copas son para repartir entre las chicas que van a la escuela, como una manera de abordar el absentismo y la salud menstrual. Sin embargo, no todas las chicas de las comunidades objetivo pueden ir a la escuela. Por ejemplo, algunas de las jóvenes están casadas, deben quedarse en casa para ayudar a sus familias con las tareas del hogar, o trabajar en los campos de la familia. be artsy procurará hacer el programa y la provisión de copas menstruales más inclusivo para llegar a todas las jóvenes en sus circunstancias particulares. be artsy está considerando aplicar un programa educativo sobre el chhaupadi y la copa menstrual en los institutos y campuses universitarios para fomentar la sensibilización sobre este tema, y recaudar fondos para este asunto en el proyecto del 2018. Ello requerirá contratar una o dos personas para todo el año 2018 a fin de que esto se pueda implementar con éxito y de manera sostenible.

    Hemos experimentado problemas trabajando con nuestra asociación colaboradora Nepalesa, Starts Foundation, durante cada paso del Proyecto Piloto del 2017. Estas dificultades en la comunicación y suministro de recursos humanos y materiales hicieron que las fases de implementación y evaluación fuesen bastante dificultosas. Aunque el Proyecto Piloto del 2017 ha sido un éxito gracias al duro trabajo de los voluntarios de be artsy y de su presidenta Clara Garcia Ortes, presente en Nepal por once meses durante el año, hay que considerar otras opciones para asegurar efectividad y responsabilidad. Hemos trabajado para construir un grupo fuerte de voluntarios bajo la bandera de una nueva ONG Nepalesa. Esta nueva ONG nepalesa se va a llamar: be artsy Kalaa Shakti Nepal (be artsy, el poder del arte).

    Para concluir, en Agosto de 2017, el Gobierno de Nepal aprobó una ley que penaliza a aquellos que obliguen a las mujeres a observar el exilio que ordena el chhaupadi cuando están menstruando, con una multa de 3.000 rupias Nepalíes o tres meses de cárcel. Sin embargo, nosotros pensamos que estas medidas no tendrán un impacto significativo en lo que se refiere a su prevalencia. La práctica del chhaupadi está profundamente imbuida en las normas sociales y prácticas culturales. Pero, es un paso significativo hacia adelante en la dirección correcta a nivel político, y representa un cambio de opinión social en vías de desarrollo. Combinado con programas tales como el Rato Baltin, que se dedica a la educación a nivel local y de base, incluso en áreas remotas donde la práctica todavía existe, creemos que hay un potencial importante de cambio en un futuro.

     

    🙂
    Muchas gracias por estar a nuestro lado, pronto os explicaremos grandes novedades para el Rato Baltin 2018

    —
    El equipo de personas voluntarias que formamos be artsy.
    Clara Go

     

    ¿Deseáis ayudarnos a recaudar dinero para el proyecto de las niñas de Nepal?

    Ahora puedes donar para pagar un mes de sueldo a la enfermera, pagar algunos kits higiénicos o ayudar para realizar el control del uso y seguimiento de la copa menstrual:
    https://www.migranodearena.org/reto/17851/ratobaltin-2018-copas-menstruales-contra-el-chhaupadi-aportaciones-2018

    https://www.gofundme.com/menstrual-cups-in-nepal-chhaupadi

    O si lo deseas, puede donar por transferencia bancaria a:
    Banc Sabadell IBAN: ES23 0081 0900 8200 0430 1934
    BIC: BSABESBB
    (una donación recurrente nos ayudará a planificar mejor nuestro presupuesto para llevar a cabo los proyectos emprendidos).

    O echar un vistazo a otras formas de donar en http://beartsy.org/es/donacion/

    ¡Gracias! 🙂

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    Gracias por hacer esto posible!

    Escrito por kristy Davies y Clara Go. Traducción al castellano Tere Salinero.
  • Diario de viaje – #RatoBaltin en la escuela de Chilkhaya

    Diario de viaje – #RatoBaltin en la escuela de Chilkhaya

    20-6-17. En los 10 días que hemos estado en Chilkhaya lo que más nos ha sorprendido ha sido la cantidad de alumnos que hay en la escuela secundaria.

    Teníamos clases donde había 70 alumnos y “por suerte” faltaban 70 o 80 más. Es decir, el listado de las clases era de 140, 150 alumnos. Las aulas no son suficientemente grandes para acoger todos estos alumnos si nunca llegan a ir todos juntos. Estamos en la época de plantar el arroz y muchos niños y niñas no van a la escuela por este motivo y tenemos las aulas a desbordar.

    Otra cosa que nos ha sorprendido de la escuela es que seguramente es la mejor organizada que hemos encontrado hasta ahora. Se ve limpia y hemos podido ver que tienen organizado cada pequeño detalle. Los profesores nos han ayudado mucho y ha habido profesoras tomando nota de nuestras clases para poder continuar ellas cuando nosotros no estemos.

    Ojalá todas las escuelas fueran así. Un punto que no hemos terminado de cuadrar bien ha sido la hora “extra” para las niñas. Tan pronto nos pedian que la hiciéramos en horario escolar en la escuela como en horario extra escolar en el centro de salud.

    Pero todo ha salido muy bien y todos muy contentos de tenernos allí.

    El último día nos hicieron un bonito homenaje y discursos de despedida.

    Ya están esperando que volvamos!

    Escrito, i fotografias, © por Clara Go.

    Ahora puedes donar para pagar un mes de sueldo a la enfermera, pagar algunos kits higiénicos o ayudar para realizar el control de la copa menstrual ahora en Septiembre:  http://beartsy.org/es/involucrate-en-rato-baltin/

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    O Si lo deseas, puede donar por transferencia bancaria a: Banc Sabadell IBAN: ES23 0081 0900 8200 0430 1934 BIC: BSABESBB (una donación recurrente nos ayudará a planificar mejor nuestro presupuesto para llevar a cabo los proyectos emprendidos).

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  • Desnutrición en el oeste de Nepal

    Desnutrición en el oeste de Nepal

    Un problema significativo con el que nos hemos topado en nuestros viajes a través de West Nepal es el grado de malnutrición infantil.

    Esto a veces va asociado a madres muy jóvenes con poco apoyo respecto a información nutricional, pero no es así en otros casos. Aunque hay varios programas sobre nutrición en West Nepal, puede ser difícil para las madres proveer la variedad y calidad de alimentos y vitaminas necesarias y recomendadas, cuando solo tienen acceso a lo que pueden cultivar en sus propias huertas.

    Los distritos del oeste de Nepal con los índices más elevados de malnutrición en niños menores de cinco años son:

    Humla       65.7%
    Bajhang    63.2%
    Achham    59.2%
    Baitadi      59.2%
    Doti           57.6%
    Surkhet    57.9%
    Kalikot      54.1%
    Jumla        54.1%

    Para conocer el nivel de malnutrición de niños de menos de cinco años en otros distritos, se puede ver en el siguiente mapa interactivo:

     

    Maps and numbers from: www.nepalmap.org

     

    En Achham, por ejemplo, la cantidad de alimentos cultivados y a los que tienen acceso las madres son en general insuficientes para todos los niños a su cuidado. El padre suele estar en la India o en el extranjero, trabajando para poder enviar dinero a su familia, y las mujeres a menudo no tienen ni los conocimientos ni los recursos para manejarse en una crisis.

     

                   

     

    Mi querido amigo el Doctor Keshav Bhattarai, quien falleció el pasado diciembre, a los 31 años de edad, fue el que me introdujo en el mundo de las mujeres en West Nepal. A él le afectaba mucho porque, de media, seis mujeres al mes se suicidaban en Ancham. Mujeres que tenían familias numerosas, con muchos hijos a los que no podían dar suficiente comida, y que a menudo no querían utilizar métodos anticonceptivos, o no podían elegir o recibir educación al respecto. En este tipo de situaciones, las mujeres soportan un alto nivel de estrés y presión.

    No creo que nada haya cambiado en el distrito desde que lo dejó el año pasado para trabajar en Humla, antes de su muerte.

    Los niños son el pilar sobre el que se apoya el futuro del Nepal. Solo una inversión apropiada en los niños de hoy nos llevará a un mañana mejor.

    Pero un vistazo rápido a la información sobre nutrición infantil contenida en www.nepalmap.org nos muestra que el 40% de los menores de cinco años sufren desnutrición. Eso significa que, a día de hoy, casi la mitad de los niños en West Nepal no reciben una alimentación equilibrada, lo que no solo obstaculiza su desarrollo, sino el de la nación a su vez.

    En nuestros talleres enseñamos la importancia de una nutrición apropiada, alimentación equilibrada, e hidratación, a las chicas. Aunque esto se convierte en algo esencial tan pronto como empiezan a menstruar, la hidratación y alimentación adecuadas son en verdad críticas cada día del año, desde la niñez temprana hasta la etapa adulta.

    Y así, esperamos, confiando en que poco a poco, las cosas van cambiando.

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    Escrito por Clara Go
    Traducción de Tere Salinero. Mapas y estadísticas: www.nepalmap.org

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  • Diario de viaje – Chilkhaya

    Diario de viaje – Chilkhaya

    10-6-17.

    Mover 4 mochilas personales, 2 maletas de materiales, 1 maleta de cámaras y 23 cubos metálicos de un pueblo a otro en estas zonas remotas puede ser muuuy complicado! De Rachuli a Chilkhaya, según Googlemaps, solo hay 9 km y un desnivel de 400 metros.

    Primero tuvimos que conseguir que nos ayudara alguien a bajarlo todo a la carretera (30’ caminando en bajada, entre arrozales y pequeños ríos): 3 alumnos de la clase 10 nos ayudaron. Después, esperamos que pasara un bus con espacio suficiente para poder subir nosotros y todos los trastos. Tuvimos suerte, una vez más, y media hora más tarde ya estábamos en el bus “dirección” Chilkhaya. El bus nos dejó en Galje y allá comimos, y contratamos 2 porteadores que, ante nuestra sorpresa, pudieron mover todo el equipaje y recursos. Se suponía que se necesitaban 3 personas, pero no encontraron la tercera.

    Después comenzamos el camino hasta el pueblo.

    Según a quin preguntabas te decía que se trataba de caminar una hora, o que serían 3 horas y media (This is Nepal… Nobody knows…). Nos mentalizamos que caminaríamos como mínimo 5. El camino fue precioso. Kalikot está lleno de colinas donde brota agua por todas partes. Y lleno de árboles frutales y campos de arroz. Subimos y bajamos colinas, parando a charlar con las chicas nos encontrábamos, y a comer ciruelas y beber agua, con toda la calma del mundo, durante más de 5 horas.

    Al llegar pasamos por el centro de salud, que ya sabía de nuestra llegada, pasamos también a saludar al director de la escuela y fuimos al lugar que sería nuestra casa los próximos 10-12 días. La sensación al llegar a ese pueblo, entre terrazas verdes, fue de sueño. La curiosidad que tenía la gente con nosotros, las preguntas, las sonrisas… Las dudas sobre qué escondería ese bonito pueblo detrás de las fachadas. Un rato antes de llegar ya oímos música de tambores. Había nacido un niño (macho) y lo celebraban. Este país no dejará nunca de sorprenderme.

    Lo que no sabíamos era que sería el primero de 4 niños (machos) que nacerían durante nuestra estada en el pueblo, el segundo día nació otro, vimos las parihuelas que habían hecho para llevar a la partera hasta el Centro de salud, la chica con dolor, en la mitad de mucha gente celebrando el nacimiento del niño.

    Y nos dolió especialmente saber que aquella mujer, junto con su hijo, pasaría los siguientes 7 días en la cuadra de los animales. Si hubiera parido una niña pasaría 10. Así es el Chhaupadi, eso que nos mueve a continuar con nuestro trabajo de educación. Que dejen de existir estas injusticias y atropellos de los derechos fundamentales de las mujeres.

     

    Escrito por Clara Go. Fotografías con FUJIFILM X-Pro1 © Clara Go
    Traducción de Josep V. Marín.

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    Hemos abierto ahora una línea de ayuda a la financiación del proyecto en http://www.gofundme.com/menstrual-cups-in-nepal-chhaupadi

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  • Periódicamente intocable

    Periódicamente intocable

    Publicamos la traducción en nuestra web de este artículo -de Aditi Lamichhane, publicado el 2017-07-05 en The Kathmandu Post– porque creemos que es importante para las lectoras y lectores catalanes y castellanohablantes.
    —  be artsy team. Imagen: The Kathmandu Post

    A los 13 años, el ciclo menstrual era, para mí, una hermosa transición a ser mujer. A los 14 años, se convirtió en una dura realidad.

    A los 13 años, mi idea sobre el ciclo menstrual era simple. Para mí era la transición de ser una niña a ser una mujer; una transición hermosa e innegable, después de la cual esperaba que me trataran como un adulto en mi casa. Pero a los 14 años ese sueño se rompió, cuando tuve mi primer período y tuve una visión de la dura realidad que tendría que enfrentar cada vez que tuviese mi período: Intocabilidad.

     

    En solo unos minutos, pasé de ser kanya – una figura de pureza, un tipo de diosa- a una mujer impura e intocable en mi propia casa. Fue estresante ver cómo me trataban peor que un animal cuando mi proceso natural y biológico llamó a la puerta por primera vez.

    Estaba enfadada conmigo misma. Sentí un torbellino de emociones como la confusión, la deshonra y la rabia, todo era muy intenso para que lo averiguara. Era demasiado para asimilar. Cuando pregunté: “¿Por qué me tratan así?”, la gente que me rodeaba tuvo la audacia de decirme que es nuestra “tradición”; es nuestra “cultura”.

    En el sur de la India, a las niñas hindúes que experimentan su menstruación por primera vez se les da regalos. Tienen una celebración sólo para celebrar esta ocasión especial. Los budistas de todo el mundo ven la menstruación como un “fluido físico natural que las mujeres tienen pasan cada mes, ni más ni menos”.

    Guru Nanak, el fundador del sijismo, condenó la práctica de tratar a las mujeres como impuras durante la menstruación. Él dejo muy claro a sus seguidores que el ciclo menstrual es un proceso “dado por Dios”.

    Hay muchos ejemplos en los que la mayoría de los gurús espirituales y religiosos han mencionado claramente que las niñas no son impuras durante sus períodos. Más bien es sólo una excusa, en nombre de la religión, para oprimir a las mujeres.

    Cuando compartí mi conocimiento sobre el tabú a mis padres, me culparon por ser atea y causarles problemas. Aquí está la cosa: No soy atea. Creo en dios. Y creo que dios nos ama y no, nos humilla.

    Hay una frase en Manusmriti -un antiguo texto legal del hinduismo- que dice:

    “¿Yatra naryastu pujyante ramante tatra devata? Yatraitastu na pujyante sarva statraphalakriya”

    Esto se traduce en: La divinidad vive en la casa donde las mujeres son respetadas. En una casa dónde las mujeres no son respetadas, ninguna buena acción ayudará a cosechar buenos resultados.

    ¿Por qué y por qué razones hay esta hipocresía que rodea la menstruación? ¿Por qué entonces se muestra a las mujeres desprecio total durante sus procesos más naturales?

     

    Hay un shloka familiar:

    Janani janma-bhoomi-scha
    Swargadapi gariyasi

    -que traduce “la madre y el lugar de nacimiento como las fuentes de la felicidad que sobrepasan incluso las alegrías y lujos del cielo”-.

    Mi argumento ahora es, ¿No es la menstruación de donde proviene la maternidad? ¿La menstruación no marca la capacidad de una niña para convertirse en madre? ¿No es madre -toda- una especie de diosa? ¿Cómo entonces la menstruación hace que uno sea impuro e intocable?

    Definitivamente no soy la única víctima del tabú menstrual. Hay muchos ejemplos a mi alrededor que me desalientan al darme cuenta de que vivo en una sociedad con tantos prejuicios. Si no progresamos como una familia o una comunidad, ¿cómo vamos a progresar como un país?

    Nepal es el hogar de super mujeres como Pasang Lhamu Sherpa, Mira Rai, Jhamak Ghimire y Anuradha Koirala entre otras. Es una vergüenza que el mismo país es también el hogar de la ignorancia sobre la salud menstrual y la higiene junto con el tabú.

    Sí, soy consciente de que lo que atravieso durante mi período no se puede comparar con lo que pasan las niñas de las zonas rurales. Pero ser una residente urbana no viene con ningún privilegio cuando se trata de la menstruación.

    A los 13 años me explicaron que al menstruar no debía ver a mi padre ni al sol, y no debía tocar ningún alimento ni utensilio. Entrar en la cocina sería tan malo como entrar en un campo minado. Yo estaba confinada a mi habitación y el baño. Me sentí aislada y nadie se molestó en preguntarme cómo me sentía sobre toda la situación.

    Todavía me estremezco cuando miro hacia atrás en el tiempo. Estaba sola. Lloraría toda la noche, y cubriría mis resoplidos con mis manos desnudas durante el día. Estaba traumatizada y deseé que ninguna chica tuviera que pasar por esto.

    Y estuve más que feliz cuando mi hermana pequeña tuvo su primer período en un hostal. Después de todo, ninguna chica en el mundo merece pasar por esos sentimientos de inseguridad y soledad al entrar en su edad adulta.

    Ya es hora de hacer todo lo posible para romper el tabú, que no hace más que desarrollar un complejo de inferioridad en las niñas. Ya es hora de decir ‘no’ a la mala práctica de decirle a las chicas qué ver, qué tocar y dónde dormir durante la menstruación. Somos humanos y se nos debe permitir hacer lo que deseamos hacer.

    Lamichhane es estudiante de nivel A de la Budhanilkantha School

     

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    Ahora puedes donar para pagar un mes de sueldo a la enfermera, pagar algunos kits higiénicos o ayudar para realizar el control de la copa menstrual en Septiembre:  http://beartsy.org/es/involucrate-en-rato-baltin/

    O Si lo deseas, puede donar por transferencia bancaria a: Banc Sabadell IBAN: ES23 0081 0900 8200 0430 1934 BIC: BSABESBB (una donación recurrente nos ayudará a planificar mejor nuestro presupuesto para llevar a cabo los proyectos emprendidos).

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    ¡Gracias! 🙂

    Traducción de Nicole Ramirez
  • Tráfico de personas en Nepal. #RatoBaltin #DiaMundialContraLaTrata

    Tráfico de personas en Nepal. #RatoBaltin #DiaMundialContraLaTrata

    illustration from United Nations Web. World Day against Trafficking in persons
    illustration from United Nations Web.

    Hoy es el Día Mundial contra la Trata de Personas. Como tal, pensamos que es un momento importante para destacar el alcance de esta práctica en Nepal. Después de todo, es fácil pensar que nunca nos veremos afectados personalmente por la trata de personas, o conocer a alguien que haya sido afectado. Pero cuando los voluntarios de artsy estamos trabajando en aldeas, tenemos que ser conscientes de que este problema puede estar presente allí y haber tocado las vidas de las personas con las que trabajamos.

    De hecho, la trata de personas es una creciente industria criminal en Nepal, con hombres, mujeres y niños sometidos a trabajo forzado y tráfico sexual. Las víctimas de la trata de personas suelen ser trasladadas de zonas rurales y remotas de Nepal a centros urbanos, no sólo a través de las fronteras, sino también dentro de Nepal.

    Las niñas y las mujeres son traficadas principalmente para la explotación sexual. El tráfico sexual es cuando alguien recluta, aloja, transporta o provee una persona para el sexo, y usa coerción, fuerza o fraude para instigar un acto sexual comercial. Aquellos que han sido víctimas de tráfico para el trabajo sexual tienen más probabilidades de ser analfabetos, empobrecidos y tener menos miembros de la familia con poder adquisitivo.

    El tráfico de niñas de Nepal a la India para la prostitución forzada es quizás una de las rutas de tráfico de esclavos más utilizada que en cualquier otra parte del mundo. Los 1850 km de frontera abierta entre Nepal e India hacen que el tráfico sea simple y difícil de atrapar. Además, no hay controles de inmigración para los inmigrantes nepaleses a la India o los indios que ingresan a Nepal bajo el Tratado de Paz y Amistad de 1950. Se calcula que entre 5.000 y 10.000 mujeres y niñas Nepalíes son traficadas a la India cada año.

    Las niñas Nepalíes son especialmente deseables como prostitutas en la India, porque se consideran más atractivas debido a su color de piel más claro, además hay la creencia que las vírgenes son capaces de curar el SIDA.

    La trata de personas con fines de trabajo forzoso también es común en Nepal. El trabajo forzoso se refiere a obligar a la gente a trabajar a través de la violencia, intimidación o medios más sutiles como la deuda acumulada. Las víctimas a menudo terminan en fabricas de alfombras y de prendas de vestir, fábricas explotadoras, o hornos de ladrillo. Un tipo de trabajo forzado en Nepal es el trabajo en régimen de servidumbre, en el que los individuos se entregan a la esclavitud para pagar un préstamo. Aunque proscrito en 2000, sigue siendo un problema en todo el país. El trabajo infantil también es desenfrenado en Nepal, con un estimado de 1,6 millones de niños trabajadores entre las edades de 5 y 17.

    El Gobierno de Nepal no cumple plenamente las normas mínimas para la eliminación de la trata, aunque está haciendo esfuerzos significativos para hacerlo. Ha demostrado esfuerzos cada vez mayores a través de un aumento tanto del número de investigaciones de trata como de las víctimas identificadas, y duplicando su presupuesto para prestar servicios de atención a víctimas de violencia, incluidas las víctimas de trata. Sin embargo, muchos funcionarios gubernamentales siguen careciendo de una comprensión adecuada de los delitos de trata.

    Es imperativo que el Gobierno Nepalés haga más para hacer frente al crimen atroz de la trata de personas y proteger a los más vulnerables.

    Fuentes:
    http://www.un.org/en/events/humantrafficking/index.shtml
    https://en.wikipedia.org/wiki/Human_trafficking_in_Nepal
    https://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/countries/2017/271250.htm

    Escrito por Phumzile Mpofu editado por Kristy Davies
    Traducido por Clara Go
  • Diario de viaje – Chhaupadi en Rachuli – Kalikot – Karnali Zone – Nepal

    Diario de viaje – Chhaupadi en Rachuli – Kalikot – Karnali Zone – Nepal

    Fotografías hechas por las alumnas del taller de fotografia participativa #breakthesilence © de cada alumna.
    

    7-6-2017

    En Kalikot de momento no hemos encontrado a nadie que se refiera a la tradición con este nombre, lo llaman “Chuii”, “Chuiigoath” o “Chuiighar”. Pero existir, existe igual. Quizás las condiciones parecen mejores (en Rachuli, así lo piensan), porque según en que casas las mujeres estan en una “habitación” separada, en la planta baja. Pero normalmente es un antiguo establo y no dispone de puerta ni seguridad. Algunas tienen una cama, pero son las menos. Lo mas normal es que duerman en el establo sobre paja, al lado de búfalos y vacas.
    Kalikot es muy diferente de Achcham, Karnali Zone está llena de hombres, no es como en Achcham donde la mayoria de los padres de familia trabajan en India. Aquí trabajan en casa, y las tradiciones sobre la mujer las mantienen ellos. El machismo es aun mas presente y palpable que en Achcham.

    Hemos tenido varias conversaciones con padres que nos decían que no les gustaba lo que estábamos haciendo en las escuelas. Que explicar que las niñas durante la menstruación tienen que comer mejor y no privarse de comer lácteos iba en contra de lo que querían los dioses y no estaba bien.

    En la escuela intentamos hacer las clases sin dar nuestra opinión. Cuando nos explican que no les gusta ir al establo, lo máximo que hacemos es hacerles reflexionar sobre qué pasaría si no lo hacen. Lo ideal es que ellas lleguen a la conclusión de que esto es una superstición.

    Lo que si comentamos, en clase, es sobre los derechos de las mujeres, de la igualdad, de cómo no dejarlas entrar en un templo, por ejemplo, vulnera los derechos humanos, ya que no se les permite la libertad de culto y religión que los hombres sí tienen.

    La sensación que me queda de Rachuli es que no hemos podido profundizar sobre este tema en este pueblo. No hemos podido hacer el grupo de mujeres, solamente el de niñas, por que ella tienen mucho trabajo en esta época del año, y tenemos claro que hay muchas cosas que las niñas no saben.

    En la próxima visita, sabemos que lo tenemos que hacer mejor. Ahora sabemos cómo va Karnali Zone. Tenemos mas claro que además del grupo de mujeres y niñas, tenemos que hablar con los hombres. ¿Sería una locura preparar un taller para ellos? Cuestión de pensar sobre ello. !Mañana hacia Chilkhaya! 🙂

    Escrito por Clara Go. Fotografías hechas por las alumnas del taller de fotografia participativa #breakthesilence © de cada alumna.
    Traducción de Josep V. Marín

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  • Diario de viaje – Kunti Bandali – Mangalsen Municipality – Achcham

    Diario de viaje – Kunti Bandali – Mangalsen Municipality – Achcham

    Teníamos claro que salir de Basti no iba a ser fácil, la bajada que hicimos el día que llegamos nos daba bastante miedo a todos.
    Por mi parte, yo me busqué un bastón y decidí no seguir el mismo camino que utilizamos para bajar, siguiendo el rastro de sangre que había dejado un búfalo herido, empecé a subir por el camino que utilizan los animales para bajar. Todo un acierto. Mucho más amable para mis rodillas y mis piernas. Tardamos una dos horas en llegar arriba (menos que en bajar).
    Cuando llegamos a la pista de Kunti Bandali, nos encontramos con un tractor que había venido a dejar gasolina para la excavadora de la carretera que están construyendo y las enfermeras españolas lo tuvieron claro, A por el tractor, tenia que regresar hacia Kunti Bandali, así que a pesar que Kamal y las enfermeras nepalíes no querían, le preguntaron al conductor, nos dijo que si, y además luego llegaron algunas de nuestras alumnas de basta que iban a Mangalsen a celebrar Holi que también vinieron con nosotros.
    Suerte del tractor, habrían sido 3 horas más de camino!

    Al llegar nos esperaba Krishna y Maya en la casa donde dormiríamos y más o menos el mismo” drama” que en Basti. Pocas camas, y pocas mantas. El sitio donde comíamos estaba un poco más arriba y teníamos que cruzar la zona del “bazar” donde cada día nos encontrábamos los hombres borrachos a todas horas. En ese momento tuvimos claro que Basti era genial comparado con aquello.

    En Kunti Bandali todo fue mas inhóspito y frío, más difícil que en Basti. Menos las niñas que son un amor en todas partes! 🙂

     

    Con el grupo de mujeres, el primer día nos encontramos que pensábamos que iban a venir las health Volunteers y las presidentas de los diferentes grupos de mujeres, y vinieron más de 70. En ese momento, pensamos que deberíamos hacer varios grupos de talleres con las mujeres, pero al poco rato descubrimos que pasaba: Nos preguntaron cuanto les pagaríamos para asistir a nuestras clases y nosotros ¿Como? ¿Pagar? :O Unicef y otras ONG grandes hacen este tipo de cosa, para poder enseñar las fotos de los talleres repletos de gente. Les pagan de 500 a 1000 rupias por día de clase. Pueden enseñar fotos con clases llenas de gente que no se entera que está escuchando, que sencillamente está allí para que les den dinero al final.
    Les dijimos claramente que no íbamos a pagar nada, y de echo, en Kunti Bandali, ni tan solo les ofrecimos te. Si querían venir a los talleres, que lo hicieran porque tenían ganas de enseñar.
    Al día siguiente eran menos, unas 45/50 pero todas tenían intención de aprender.
    Con las fotos fue parecido a Basti, solo que algunas nos hicieron vídeos y pudimos ver que el Chhaupadi era diferente. No podían ir a ninguna fuente de agua, y siempre dependían de los demás para beber, ducharse o ir al baño (si querían agua)

    En la escuela todo fue muy bien, las niñas tenían muchas ganas de aprender y se mostraron entusiasmadas con el proyecto de foto y las copas menstruales. Al igual que en Basti, tenemos lista de espera para conseguir Ruby Cup.

    Para nosotros estar casi un mes en el far-west fue duro, el ultimo día mirábamos los tractores mientras esperábamos a nuestro jeep, que llegaba tarde, deseando que llegara de una vez para salir de allí. Estar rodeado de borrachos todo el día no es agradable. Para cuando volvamos a Kunti Bandali, hemos de encontrar un mejor sitio donde dormir, aunque eso implique caminar cada día hasta la escuela.

    Escrito por Clara Go. Fotografias realizadas con la FUJIFILM X-Pro1 © Clara Go
    Editado por Josep V. Marín

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  • Circulo Online Solidario para Nepal #sintabúmenstrual

    Circulo Online Solidario para Nepal #sintabúmenstrual

    Artículo escrito por Clara Go.

    Pocos días antes de regresar a Nepal, tomé parte en un círculo de mujeres que organizó Mila Torró (de Circulo Afrodita) junto con Vivian Parra para ayudarnos a recaudar fondos para Rato Baltin project.

    Para mi era un día especial, el ultimo día que iba a estar con mi familia, os recuerdo que acababa de regresar de Chile y solo estuve 4 días con ellos.

    El círculo se realizó online, a través de un programa donde nos pudimos conectar Un montón de mujeres. La donación para el circulo se realizó a través de migranodearena y de esa manera el dinero nos llegó directamente para el proyecto.

    Fue un encuentro muy emotivo y muy especial.

    Quiero agradecer profundamente a todas las personas que contribuyeron en las donaciones y el círculo, y espero veros pronto en alguna otra iniciativa de este tipo. ¡Contad conmigo para lo que sea!

    Muchas gracias!

    Os dejo el video que amablemente colgaron en su canal de youtube por si queréis disfrutar de la experiencia!

    Y os recuerdo que si queréis podéis organizar vuestro propio reto en vuestro entorno para ayudar al Proyecto Rato Baltin, que como sabéis es un proyecto a largo plazo y esperamos estar años trabajando con el tema. En https://www.migranodearena.org/es/ong/2358/be-artsy/.

    Seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/

    Puedes hacer una donación puntual o ser colaborador habitual realizando transferencias periódicas (mensuales, trimestrales o anuales) por el importe que desees.

    Transferencia bancaria a la siguiente cuenta bancaria:

    Titular de la cuenta:  Associació be artsy

    Banco: Banc Sabadell

    IBAN: ES23 0081 0900 8200 0430 1934

    BIC: BSABESBB

    Concepto: Donación puntual o periódica (según opción elegida).

    (Tu donación periódica nos ayudará a tener una mejor planificación de nuestro presupuesto para llevar a cabo los proyectos emprendidos.)

     

    Muchas gracias!

  • Kunti Bandali. Terreno pisado

    Kunti Bandali. Terreno pisado

    Artículo escrito por Alba Maria Campos, enfermera voluntaria española, especializada en salud familiar y comunitaria.
    Corregido por Paula Cámara
    Foto hecha por Kamal Bhattarai con la X-Pro1 © Clara Go

    “He aprendido a pensar como me enseñaron, e incluso llegué a creer que soy yo el que piensa. Me resulta difícil comprender que solo pongo en marcha un mecanismo de razonar con pautas y circuitos impresos. Por eso nos cuesta tanto aceptar algo que contradice lo aprendido con anterioridad. Todo lo que he asimilado me rigidiza y me pone tiránicamente al servicio del grupo cultural que me ha formado.”

     

    Salimos de Basti hacia Kunti Bandali el sábado 11 de marzo y pasamos por la puerta de la casa del niño al que habían abierto la cabeza el día anterior. Aún le sangraba un poco la herida. La mujer de la casa se había marchado al hospital con su marido y no pudimos verla.

    Alba y yo seguimos nuestro camino y estuvimos un buen rato en silencio. Poco a poco, tratábamos de digerir lo que habíamos vivido esos días en Basti.

    La subida del camino parecía muy dura y al final no nos resultó para tanto. Paramos a comer unos huevos duros, una lata de atún que guardábamos desde Lumbini y un paquete de noodles crudos. Después de tres horas de camino, paramos de nuevo para beber un chía (té negro que puede llevar leche). Para comer solo teníamos ese paquete de noodles y a mí me hace muy poca gracia la comida empaquetada. Hubiese preferido un DalBat o Tarkari (platos típicos allí), aunque ya hubiésemos comido miles de veces. Maldito progreso que llega incluso más lejos que las carreteras.

    Mientras terminábamos de comer, apareció un tractor que llevaba bidones. Alba y yo lo vimos claro, sería nuestro transporte hasta Kunti Bandalai. Le dijimos a Kamal que preguntara si era posible subirnos en el remolque hasta allí y Alba, Samita y yo compartimos remolque con algunas de las niñas de la escuela. ¡La verdad es que fue divertidísimo! Menos mal que no fuimos andando, sino habrían sido unas cuantas horas más.

    Llegamos al pueblo y vimos que las casas y las tiendas estaban hechas con chapa, algo no muy agradable a la vista. Apenas vimos mujeres por la calle. Había un niño muy gracioso, con cara de pillo, muy sucio y muy delgado que siempre veíamos trabajando: fregando, cuidando cabras o ayudando a borrachos a llegar a sus casas.

    Debajo de casa siempre había una cuadrilla de hombres que caminaban haciendo eses alrededor de un cubo de basura enorme lleno de botellas de Rakshi (una bebida alcohólica muy demandada en Nepal). El sitio era horrible. Todo el día había hombres borrachos vagando, el niño que vimos trabajando para ellos siempre muy feliz, las mujeres cargando kilos sobre sus cabezas y las niñas con piedras en la mano “por lo que pudiera pasar”, sabían muy bien lo que hacían.

    Este niño, como muchos otros, no iba al colegio. De esta forma no estábamos llegando a toda la población, sino a la más “civilizada” (sin que esta palabra tenga connotaciones positivas siempre); pero había otra gran parte que nunca gozarían del privilegio que suponía allí la educación. En Basti lo vimos más que aquí, muchas niñas pequeñas que no tendrían más de siete o nueve años llevaban a sus hermanos en brazos y merodeaban por el patio del colegio mientras el resto de niños de su edad estaban en clase.

    Los profesores parecían más involucrados que en Basti, interactuaban más con nosotras. Sin embargo, nos encontramos un par de clases que eran muy poco receptivas.

    El primer día, nos enteramos de que, ese mismo año, UNICEF había estado allí haciendo un proyecto contra el Chhaupadi que –según la sensación que tuvimos– hizo bastante daño. Las mujeres, organizadas como “health volunteers”, se hacían distinguir con un saree (atuendo tradicional) azul y le preguntaron a Clara si les darían dinero por hacer las fotos y acudir a las charlas como había hecho UNICEF. Cuando nos lo contó, nos quedamos bastante paradas. ¿Dinero? ¿De verdad?

    También encontramos una clase –la de las niñas más pequeñas– que fue la única que no dio importancia a cómo vivían la regla y no dijeron nada que no les gustase sobre sus prácticas habituales durante la menstruación. Sin embargo, seguimos la clase compartiendo información sobre menstruación, sexualidad y ciclo menstrual, pasando muy por encima del tema del Chhaupadi. Si ellas no querían cambiar ese hábito, no había mucho que hacer.

    Las mujeres, a través de la fotografía, mostraron costumbres diferentes a la hora de practicar el Chhaupadi. Aquí no podían tocar ninguna fuente ni ducharse.

    Una de las mujeres fotografió el momento en el que, un bebé que había dormido con su madre menstruando en el chaughot, era purificado por la mañana con un baño y, tras ello, otra mujer lo recogía y se encargaba de él durante el día.

    Otra de las fotos destacaba que los utensilios que utilizaban para comer esos días solo podían ser utilizados por ellas, no por otros miembros de la familia y se quedaban fuera del chaughot, nunca dentro.

    Cuando salimos de Kunti Bandalai, comenté con Alba la respuesta de Clara cuando le mandamos el programa: “demasiado atrevido”. Mientras ella y Pepa se reían de las imágenes de las vaginas que aparecían en los carteles que queríamos poner en clase, Alba y yo estábamos convencidas de que todo saldría genial. Estábamos muy contentas de cómo lo habíamos planteado.

    Ni en Basti ni en Kunti Bandalai cambiamos los contenidos, pero añadimos sobre la marcha alguna dinámica en función de la participación que había en clase. También he de decir que los niños y las niñas nepalíes son un auténtico amor a la hora de comportarse. ¡Hemos disfrutado tanto con ellos! Habría sido fantástico crear más vínculo y compartir más momentos fuera de los programas escolares.

    Compartir con otras enfermeras diferentes perspectivas sobre la menstruación, la sexualidad o la masturbación y conocer las supersticiones que ellas mismas practican fue muy gratificante. Ellas serán enfermeras generadoras de cambio allá donde eduquen.

    Me sorprendió cuando Susmila me dijo que, al contrario de lo que yo pensaba, era más útil que viniéramos a dar nosotras las clases a que las dieran ellas, ya que ellas también tenían supersticiones y tradiciones parecidas. Para los jóvenes, al parecer, por ser “blanquitas”, tenemos más razón y somos más convincentes. En ese momento, me vi a mi misma como el “símbolo del progreso” que tanto rechazaba y fue algo que no me gustó.

    Seguimos hablando sobre el futuro, el matrimonio y la maternidad y generalizó mi respuesta a todas las mujeres de la península, le pedí que no se creara una imagen errónea de occidente a partir de nosotras, puesto que no somos –en absoluto– una representación de ello.

    Me enorgullece mucho haber formado parte de ese proceso. No por la paradoja que representa el “egoísmo de ayudar” para sentirme mejor y que mi entorno reconozca lo “buena persona que soy”; sino porque es un aprendizaje de los más profundos que te pueda regalar la vida. Cosas como cómo comunicarte con alguien que no habla tu idioma ni alguno parecido, saber cómo se puede ser feliz sin caer en el consumismo extremo de occidente, que la felicidad no tiene que ver con el éxtasis consumista que intentan vendernos; respetar los valores y tradiciones de una cultura que dista de la nuestra; impregnarme lo máximo posible sin juzgar de una forma occidental o aprender cosas tan simples como ducharte en la fuente de un colegio, lavar la ropa a la mano y vivir sin papel de baño.

    Trabajar en un equipo multicultural con la barrera lingüística nepalí-inglés-castellano también ha sido todo un reto. Asumir “roles de poder” porque es la dinámica más fácil de llevar no conlleva nada bueno, que en un equipo se deben escuchar todas las partes, incluso las que no hablen por miedo, falta de confianza, timidez o “mochila cultural” de asentir a todo y no quejarse. Detectar barreras e intentar tirarlas en lugar de agrandarlas para dar nuevas oportunidades es nuestra razón de ser.

    Aprender a dormir lo suficiente, acostarme a horas que jamás habría imaginado y madrugar sin problema; desconectar del mundo y vivir sin internet; prescindir de estímulos externos a miles de kilómetros de distancia; aprender a estar tranquila y lanzarme a hacer cosas que siempre había querido como hacer percusión, hacer macramé, escribir y fomentar la introspección, conocerme a mí misma o disfrutar de un biri indio mientras contemplo un paisaje, algo para lo que nunca había tenido tiempo; y, caer en la cuenta, de que se está mil veces mejor sin la conexión a la que estamos acostumbrados. Aprender a confiar en mí misma y, sobre todo, aprender a adaptarme a cualquier y, repito, cualquier acontecimiento.

    Creo que estamos desarrollando una capacidad de adaptación brutal, desde los cambios nepalíes que obligan a reestructurar todo en el último momento, hasta a temperaturas inaguantables, comidas y olores peculiares.

    “Tolera la incertidumbre”, jamás olvidaré esa frase.

    Así, esta capacidad de adaptación y aceptación de las circunstancias es algo que deberíamos copiar de esta cultura. Es cierto que esta actitud que puede llegar a ser conformista o pasiva es percibida como algo negativo; pero, ¿el inconformismo y la autoexigencia occidental es mejor? ¿Querer cada día más? ¿Competir continuamente para conseguir las necesidades creadas?

    Aún queda mucho por reflexionar y no somos nadie para juzgar.

    Kunti Bandali. Trodden path.

     

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