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  • Evaluación del impacto que ha tenido el proyecto Rato Baltin 2017

    Evaluación del impacto que ha tenido el proyecto Rato Baltin 2017

    Esperamos que el 2018 haya comenzado con alegría y armonía.


    Para todo el equipo el 2018 ha comenzado con mucha alegría después de dedicar estos últimos meses a analizar los datos que recogimos durante el último viaje, sobre el impacto que ha tenido el proyecto Rato Baltin 2017 y que son muy esperanzadores en la lucha contra el chhaupadi con la educación sexual, la fotografía participativa y las copas menstruales.
    Un gran éxito!

    Puede leerlo aquí:

     Evaluación sobre el Impacto del Proyecto Rato Baltin 2017 de be artsy NGO Nepal

     

    DESCRIPCIÓN

    En West Nepal, la carencia de opciones sanitarias deriva frecuentemente en problemas de salud y absentismo escolar. La menstruación es un tema tratado con incomodidad, inseguridad, y tradiciones degradantes para las mujeres, como el chhaupadi.

    El Chhaupadi se caracteriza por el destierro de las mujeres fuera de su hogar durante su menstruación, debido a su supuesta “impureza”. Esta práctica ha sido criticada ya que supone una violación de los derechos humanos básicos de las mujeres, y porque conlleva un impacto en su salud física y mental. A pesar de haber sido declarada como ilegal y criminal, continua existiendo.

    El Proyecto Rato Baltin, llevado a cabo por la ONG be artsy es un programa de Gestión de Salud Menstrual (GSM) y educación sexual que aspira a erradicar esta práctica. El Proyecto en su concepción incluye a chicas, chicos, mujeres, y a su comunidad. En be artsy, pensamos que la educación es la única manera de cambiar estas creencias tan profundamente arraigadas.

    El Proyecto se enfoca en cuatro puntos:

    1. Talleres, donde proporcionar educación sexual tanto a chicos como a chicas adolescents, en escuelas locales o comunidades escogidas.
    2. Educación en la higiene, impartida a través de talleres a todas las mujeres en las comunidades afectadas.
    3. Copas menstruales y formación para las jóvenes voluntarias que asisten a la escuela en comunidades objetivo.
    4. Talleres participativos de fotografía que se utilizan para mostrar cómo se sienten las jóvenes y las mujeres en relación al chhaupadi y su menstruación, y qué les gustaría cambiar al respecto.

    Una parte importante del Proyecto Rato Baltin es la distribución en las zonas rurales del Nepal de una solución a la GSM que sea saludable y respetuosa con el medio ambiente: las copas menstruales. Ruby Cup, una compañía ubicada en el Reino Unido, es el fabricante y donante de estas copas menstruales de silicona clínica del mismo nombre, las cuales suponen un auténtico cambio en la vida de estas mujeres.

    Dos veces al año, visitamos pueblos remotos para repartir copas menstruales e impartir formación en higiene y educación sexual. También volvemos a visitar los sitios donde ya hemos estado para comprobar si aquellas personas que recibieron la copa menstrual y la formación han experimentado algún cambio (si acaso) en sus vidas, y evaluar los resultados del programa.

    Ya hemos distribuido más de 250 copas menstruales a chicas en edad escolar en pueblos alejados. Cada adolescente recibió una copa e información sobre cómo usarla. También se les proporciona un cubo de metal (baltin) para agua potable y que así dispongan también de un recipiente donde hervir la copa, toalla y jabón.

    Propósito de la evaluación

    El propósito de la evaluación del proyecto Rato Baltin es medir cualquier cambio en las vidas de los participantes individuales y de las comunidades objetivo del programa, y ayudar a conseguir colaboradores para el nuevo proyecto a fin de que be artsy consiga sus metas respecto a:

    • Educar a mujeres, chicas, chicos y comunidades en sexo, en biología y en prácticas de Salud menstrual.
    • Reducir el absentismo escolar de las chicas en las comunidades remotas escogidas de West Nepal ! Proveer a adolescentes y mujeres con herramientas para facilitar la dignidad durante la menstruación
    • Conseguir que el programa del proyecto sea sostenible a largo plazo

    Objetivo de la evaluación

    El objetivo principal de la evaluación es responder a la pregunta:

    – ¿Qué cambios han ocurrido respecto a la práctica del chhaupadi en la vida de las jóvenes y las comunidades después de poner en marcha nuestro programa?

    Para asegurar que el programa se fundamente en una metodología basada en prácticas óptimas y en las lecciones aprendidas, la evaluación también intenta resolver la pregunta:

    1. ¿Cuán aceptada a nivel cultural, y utilizada habitualmente, es la copa menstrual, en las comunidades lejanas escogidas en West Nepal?
    2. ¿Qué aspectos de nuestro programa (si hubiera alguno) podrían mejorarse en su diseño y/o en su aplicación?

    Fuentes de datos y metodología

    Durante la aplicación del proyecto a lo largo del 2017, hicimos llamadas telefónicas mensuales de seguimiento con las voluntarias que utilizaban la copa menstrual, así como a las voluntarias que ejercían como profesoras y enfermeras.

    Las enfermeras de be artsy y las voluntarias viajaron a las comunidades dos veces durante el 2017 para hacer un seguimiento cara a cara con las chicas, a fin de medir el progreso de la implantación de la copa menstrual. Durante estos viajes, las chicas rellenaron encuestas sobre los cambios que habían experimentado en el chhaupadi desde nuestra primera visita, y el uso inicial de la Ruby Cup. Las conversaciones informales con miembros de las comunidades se utilizaron también para discernir las impresiones sobre el uso de la copa menstrual y el impacto de los talleres de formación y de educación.

    Las jóvenes que participaron en el estudio son usuarias de copas menstruales que han sido donadas. Sin embargo, nuestro programa ha procurado talleres de formación y educación a más de 1000 personas desde su comienzo, en 4 pueblos: Basti, Kunti Bandali, Rachuli y Chilkhaya.

    Resultados

    CHHAUPADI:

    Solo 9 chicas indicaron que no hubo cambios en su vivencia de la tradición del chhaupadi tras nuestro programa. El resto de usuarias de la Ruby Cup sí experimentaron algunos cambios.

    Varias chicas comentaron cambios respecto al acceso a la comida. De hecho, algunas dijeron que ahora se les permite comer verdura, algunas pueden comer fruta, y otras pueden beber leche. Un cierto número de ellas informó que después de participar en nuestros talleres, sus madres las permitieron tener una manta en el chhaugot (cabaña), en tanto que otras reportaron que ahora duermen dentro de la casa pero en una habitación aparte o en un espacio alejado de la familia. Unas pocas indicaron que desde los talleres de formación ya no se las exige que participen en las prácticas de exclusión del chhaupadi, incluso siéndoles posible cocinar.

    Las jóvenes comentaron que como ya no sangran fuera del cuerpo cuando utilizan la copa, todo es más limpio, y tanto sus familias como ellas mismas se sienten más seguras. Van a clase durante el periodo, reduciendo su absentismo, y tratan de ayudar activamente a otras adolescentes en las cosas relativas a la menstruación.

    Las chicas que no reportaron cambios sobre el chhaupadi han visto sus vidas mejoradas en otras áreas:

    “Para mí es una experiencia positiva. Ha traído cambios a mi vida. Mi sangre ya no huele y ya no sale fuera. E ir a la escuela es más fácil con la copa.” ~ Bhawana Upadhya (Chilkhaya)

    COPAS MENSTRUALES :

    De las 111 copas distribuidas entre marzo y junio del 2017 a chicas en edad escolar en Achcham y Kalikot, 8 fueron confirmadas como no usuarias. No pudimos contactar personalmente con 14 chicas, pero en su última llamada telefónica de seguimiento dijeron que aún utilizaban sus copas. Un mínimo de 2 de estas chicas se han casado y viven ahora en la India.

    “Soy feliz de tener la oportunidad de utilizar la Ruby Cup.” ~ Binda B.K. (Rachuli)

    RAZONES PARA USAR LA COPA:

    • –  Carencia de temor a manchar la ropa
    • –  No hay sentimiento de estar menstruando
    • –  Ya no se tienen que preocupar por paños sucios
    • –  No se sienten avergonzadas por oler mal
    • –  Es más fácil ir a la escuela ya que no tienen que llevar paños u otras cosas para cambiarse, ni esconder desechos
    • –  Nadie se da cuenta de que están menstruando, así que pueden realizar actividades normales como tocar el agua
    • –  Se sienten más limpias que cuando utilizan los métodos tradicionales
      RAZONES PARA NO UTILIZAR LA COPA:
    • –  Alguna está embarazada, pero tras el nacimiento quieren volver a utilizarla
    • –  Algunas indicaron molestias leves o incomodidad
    • –  Haberla perdido
    • –  Supersticiones en casa:

    ▪ La casa de una de las chicas se cayó; un chamán le dijo a la familia que eso se había debido a un espíritu malo, y que la familia no podían volver a entrar. Fueron obligados a dejar su casa, y a continuación se marcharon del pueblo. La usuaria de la copa no pudo volver a entrar para recuperarla. Cuando su familia se marchó ella ya se había casado con alguien del pueblo y ahora vive allí. Nos pidió que la diéramos otra copa, cosa que hicimos. Seguirá yendo a la escuela hasta que finalice el décimo curso.

    MITOS QUE VAN APARECIENDO:

    • –  Una madre de Kunti Bandali nos comunicó que ella cree que la copa evitará que las chicas sean violadas durante su periodo, tanto cuando están dentro del chhaugot como cuando tienen que adentrarse solas en la selva
    • –  En Basti, algunas personas estaban diciendo a las usuarias que no las utilizaran porque las podía causar cáncer, estando dentro de sus cuerpos
      Qué pensaron las chicas de nuestro programa:Todas las chicas se sintieron más cómodas con su cuerpo después de nuestro taller. Son capaces de comprender el proceso biológico y las razones por las que ocurre, y muchas sienten que pueden ahora ayudar a entenderlo a otras chicas.La mayoría de las chicas consideró que su participación en el programa había sido una experiencia positiva, y que sus vidas han cambiado a mejor cuando empezaron a utilizar la copa.Para responder a la pregunta de “¿Qué cambiarías en el Rato Baltin?”, la mayoría de las jóvenes dijeron que no cambiarían nada. Se les dio para puntuar los talleres en una escala del 0 al 10, 0 siendo insatisfactorio y 10 excelente. Las cuestionadas valoraron los talleres con una media de 9.

    EVALUACIÓN DEL PRESUPUESTO

    Descripción

    Costes previstos

    Coste total

    Salarios – personal local

    Rs 243.000,00

    Rs 269.280

    Suministros y recursos para los talleres

    Rs 121.280,00

    Rs 184.967

    Servicios

    Rs 180.000,00

    Rs 299.092

    Transporte

    Rs 227.436,00

    Rs 288.741

    Total en NPR

    Rs 771.716,00

    Rs 1.042.080

    Total en Euros

    6.710,57 €

    9061,56 €

    Gastos generales administrativos – 10% del total en Euros

    671,06 €

    906,15 €

    Total final

    7.381,63 €

    9967,71 €

    Ratio de cambio: 1 Euro = 115 NPR (Rs)

    El presupuesto del 2017 excedió el gasto inicial propuesto en 2.586 Euros. Esto ocurrió por varias razones:

    1. be artsy recibió una donación inesperada de 160 copas menstruales por parte de Ruby Cup

    2. Esta donación llevó a doblar el trabajo requerido y los recursos necesarios, especialmente en temas de kits menstruales.

    3. Dificultad en encontrar voluntarios para viajar a West Nepal sin compensación económica

    4. La necesidad de proveer a los voluntarios de Kathmandu con fondos para viajes y manutención en sus actividades relacionadas con be artsy

    5. Dificultad en contratar una enfermera para solamente tres o cuatro meses en el año, requiriendo una remuneración más elevada de lo esperado

    Se tomó un gran cuidado para ajustar el presupuesto y justificar el aumento del volumen de trabajo y recursos generados por la donación inesperada, pero no se pudo evitar un incremento sustancial para poder entregar las nuevas copas.

    Comentarios y plan de futuro

    Los resultados de la evaluación nos llevan a la conclusión de que el proyecto está funcionando bien. Los resultados del estudio revelan que nuestra idea inicial de que las copas pueden acabar con los tabúes alrededor de la menstruación y del chhaupadi era correcta. Sin embargo, nuestra evaluación del programa también indica que tenemos que aplicar varios cambios para el futuro.

    Hemos visto la necesidad de diseñar un componente para el taller destinado a los hombres de las comunidades objetivo, para que se disemine una visión de conjunto sobre el conocimiento de la higiene menstrual y la educación. Procederemos a diseñar un taller destinado a hombres para impartirlo durante el 2018.

    A fin de ver el alcance total del impacto del Proyecto entre las no usuarias de la Ruby Cup en las comunidades, prepararemos un estudio para todas las chicas en las escuelas colaboradoras, así como para las participantes de los grupos de mujeres. Esto se realizará en el 2018.

    be artsy tiene también en cuenta que existe una deficiencia en la aplicación del programa. Las copas son para repartir entre las chicas que van a la escuela, como una manera de abordar el absentismo y la salud menstrual. Sin embargo, no todas las chicas de las comunidades objetivo pueden ir a la escuela. Por ejemplo, algunas de las jóvenes están casadas, deben quedarse en casa para ayudar a sus familias con las tareas del hogar, o trabajar en los campos de la familia. be artsy procurará hacer el programa y la provisión de copas menstruales más inclusivo para llegar a todas las jóvenes en sus circunstancias particulares. be artsy está considerando aplicar un programa educativo sobre el chhaupadi y la copa menstrual en los institutos y campuses universitarios para fomentar la sensibilización sobre este tema, y recaudar fondos para este asunto en el proyecto del 2018. Ello requerirá contratar una o dos personas para todo el año 2018 a fin de que esto se pueda implementar con éxito y de manera sostenible.

    Hemos experimentado problemas trabajando con nuestra asociación colaboradora Nepalesa, Starts Foundation, durante cada paso del Proyecto Piloto del 2017. Estas dificultades en la comunicación y suministro de recursos humanos y materiales hicieron que las fases de implementación y evaluación fuesen bastante dificultosas. Aunque el Proyecto Piloto del 2017 ha sido un éxito gracias al duro trabajo de los voluntarios de be artsy y de su presidenta Clara Garcia Ortes, presente en Nepal por once meses durante el año, hay que considerar otras opciones para asegurar efectividad y responsabilidad. Hemos trabajado para construir un grupo fuerte de voluntarios bajo la bandera de una nueva ONG Nepalesa. Esta nueva ONG nepalesa se va a llamar: be artsy Kalaa Shakti Nepal (be artsy, el poder del arte).

    Para concluir, en Agosto de 2017, el Gobierno de Nepal aprobó una ley que penaliza a aquellos que obliguen a las mujeres a observar el exilio que ordena el chhaupadi cuando están menstruando, con una multa de 3.000 rupias Nepalíes o tres meses de cárcel. Sin embargo, nosotros pensamos que estas medidas no tendrán un impacto significativo en lo que se refiere a su prevalencia. La práctica del chhaupadi está profundamente imbuida en las normas sociales y prácticas culturales. Pero, es un paso significativo hacia adelante en la dirección correcta a nivel político, y representa un cambio de opinión social en vías de desarrollo. Combinado con programas tales como el Rato Baltin, que se dedica a la educación a nivel local y de base, incluso en áreas remotas donde la práctica todavía existe, creemos que hay un potencial importante de cambio en un futuro.

     

    🙂
    Muchas gracias por estar a nuestro lado, pronto os explicaremos grandes novedades para el Rato Baltin 2018

    —
    El equipo de personas voluntarias que formamos be artsy.
    Clara Go

     

    ¿Deseáis ayudarnos a recaudar dinero para el proyecto de las niñas de Nepal?

    Ahora puedes donar para pagar un mes de sueldo a la enfermera, pagar algunos kits higiénicos o ayudar para realizar el control del uso y seguimiento de la copa menstrual:
    https://www.migranodearena.org/reto/17851/ratobaltin-2018-copas-menstruales-contra-el-chhaupadi-aportaciones-2018

    https://www.gofundme.com/menstrual-cups-in-nepal-chhaupadi

    O si lo deseas, puede donar por transferencia bancaria a:
    Banc Sabadell IBAN: ES23 0081 0900 8200 0430 1934
    BIC: BSABESBB
    (una donación recurrente nos ayudará a planificar mejor nuestro presupuesto para llevar a cabo los proyectos emprendidos).

    O echar un vistazo a otras formas de donar en http://beartsy.org/es/donacion/

    ¡Gracias! 🙂

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    Gracias por hacer esto posible!

    Escrito por kristy Davies y Clara Go. Traducción al castellano Tere Salinero.
  • Diario de viaje – Basti – Achcham

    Diario de viaje – Basti – Achcham

    Cuando se llega a cualquier pueblo de estas zonas remotas, a pesar de la belleza, lo primero que piensas cuando ves en las condiciones que vas a vivir los próximos días es: Me iría ahora mismo.

    Basti no fue diferente.

    Pese a saber que nos encontraríamos esas duras condiciones, el primer momento fue de pánico igual. Una cama grande para las 5 chicas y otra habitación con una cama para el chico. Un sitio Sucio para el estándar de vida occidental, Sin suficientes mantas, ni colchones, ni nada de lo que nos habían asegurado que habría. Pero esto es Nepal, ellos no saben decir no y no puedes hacer nada. Te dan (venden) lo que tienen. Lo arreglamos con 4 personas en una habitación y 2 en la otra.  (suerte que les recomendé a las enfermeras españolas traerse el saco y la esterilla)

    Al día siguiente (2 marzo) fuimos a la Escuela y decidimos que empezábamos ya las clases  y las 2 enfermeras Españolas y una de las Nepalies empezaron con clase 9

    La otra enfermera – Susmila, El project Manager – Kamal, y yo – Clara, nos fuimos a hablar con la enfermera y el personal del centro de salud local, para conocerles en persona y pedirles ayuda para reunir a los diferentes grupos de mujeres que había en el VDC (municipalidad)

    Por la tarde, hicimos el primer Ruby Cup Training con 2 profesoras y una enfermera, que serán las encargadas de monitorizar y hacer el seguimiento mensual de las chicas que usan la copa. Todo el mundo está encantando con las copas. A todas les parece una excelente solución.

    Una de las maestras nos cuenta que de pequeña ella no realizaba Chhaupadi, pero que al casarse se vio obligada a seguir la tradición.¡Primera sorpresa! Nosotras pensábamos que entre las profesoras y gente que ha estudiado nadie seguiría la tradición.

    Después, nos reunimos con las presidentas del grupo de mujeres y voluntarias de salud, y quedamos para el día siguiente a las 3 de la tarde.

    El día siguiente, (3 de marzo), los niñas no tenían escuela. Se había declarado un día de luto por la muerte de una niña después de no haber superado un tratamiento contra el cáncer, pero vinieron a la escuela de todas maneras para hacer un minuto de silencio en recuerdo de la pequeña.

    A las 10 de la mañana empezaron a llegar mujeres inesperadamente a la escuela. Como había VDCs a 3 horas de distancia, habían decidido que a las 3 no les iba bien y se presentaron antes. Esto es Nepal! 🙂 Nos contaron que en lugar de hacer el taller junto a las niñas a las 15:00, preferían hacerlo a las 7:30 de la mañana. Tras un primer momento de Pánico decidimos hacerles la introducción al taller de higiene menstrual, explicarles el taller de fotografía y darles 5 cámaras para que fotografiaran lo que no les gustaba de cuando tenían la menstruación o lo que cambiarían. Nosotras en ningún momento dijimos la palabra Chhaupadi.

    Al poco de irse las mujeres, se presentaron las niñas de la escuela. Como habían muchas de Basti 3, que está a 3 horas de camino, pedían que les hiciéramos la clase en ese momento para poder irse a casa. (K garne?) Les explicamos también la primera sesión del #RatoBaltin Photo Project con las niñas. Les explicamos 4 reglas básicas de fotografía, les explicamos el metodo Photovoice y las invitamos a llevarse a casa 5 cámaras para que fotografiaran lo que les gustaría cambiar de cuando tienen la menstruación.

    El 4 de Marzo era sábado, el día que los niños en Nepal no tienen escuela. Lo dedicamos a pasear por el pueblo y a intentar conectarnos a internet, con muy poco éxito. Preparamos las clases de la semana y descansamos.

    Marzo 5, 8’30 de la mañana(las esperábamos desde las 7:30 (nepali time): 65 mujeres en la clase, preparamos te y galletas para todas, habían venido de muy lejos para escucharnos.

    Empezamos la clase de MHM (mentrual higiene management)con una lección más fisiológica. Que es la menstruación? como se produce? etc. Les pasamo el estupendo vídeo Moontlies, donde pudieron ver como mujeres de diferentes partes del mundo vivían su Mentruación. Y la gran “sorpresa”: Sus fotografías. Cabañas de Chhaupadi, alimentos que tenían prohibidos comer durante su menstruación y unas tremendas ganas de hablar sobre ello.

    Las dos enfermeras españolas (Alba Maria Campos y Alba Parrado ) junto con Samita (enfermera Nepalí) estuvieron hasta las 3 dando clases de educación sexual en clase 8.

    A las 3, las niñas de secundaria vineron a nuestra clase, pequeña explicación sobre la fisiología de la menstruación, introducción de la copa menstrual, el video monthlies y ver y escuchar que nos tenían que contar sobre las fotos que hicieron. Al igual que el grupo de mujeres: Chhaupadi y muchas ganas de hablar de ello y entender cosas relacionadas con el tema.

    6 de Marzo: 7:30 de la mañana: Conseguimos que sean puntuales. 🙂 Higiene menstrual, Como tratan el tema las mujeres alrededor del mundo, el video de la menstrupedia en inglés subtitulado en Hindi (no hemos podido terminar el audio en Nepalí, requiere mucho tiempo y los estudios nos piden 8000NPR para hacerlo, no tenemos presupuesto para ello)Lo está haciendo voluntariamente, cuando tiene tiempo (que tiene poco o nada) nuestro project Manager Kamal. Miramos y analizamos las fotos que nos han traído.

    Las enfermeras siguen educación sexual a niños y niñas de clase 6 y 7 juntos y a las 3 nosotras seguimos con las niñas de secundaria. Hoy ya pedimos cuantas chicas quieren probar la copa, para saber si disponemos de copa para ofrecer a alguna de las chicas que no están escolarizadas y vienen con el grupo de mujeres.

    7 de Marzo: 7:30 de la mañana. Seguimos con higiene mentrual y hacemos una primera introducción de la copa menstrual. Tenemos 7 copas para chicas jóvenes que no están escolarizadas. Les pasamos el vídeo de la importancia de que los hombre también ayuden en el asunto de la higiene mentrual. y seguimos mirando las fotografías que nos traen. Hay unos resultados impactantes. Es el ultimo día que tenemos clase con las mujeres. Al finalizar la clase, líderes de diferentes grupos de mujeres quieren hablarles al resto: Todas invitan al resto a cambiar las cosas. En el pueblo hay un monstruo que se llama sociedad y las obliga a hacer Chhaupadi. Ellas son la mayoría en esa sociedad, ellas son las que pueden matar al monstruo. 🙂

    Las enfermeras hoy dan sus clases a los niños y niñas de clase 6 y 7 juntos.

    A las 3 nosotras hicimos el primer training de las copas a las niñas y acabamos hirviendo y esterilizando todas las copas. Queríamos estar seguras de que entendían perfectamente lo que tenían que hacer. También les pedimos que en casa, intentaran ponerse la copa aunque no estuvieran menstruando. Nos hemos puesto muy pesadas con el asunto lavarse las manos con jabón antes de cambiarse la copa, Utilizar el cubo para tener agua limpia para lavar la copa, siempre que sea recogida directamente del grifo de la fuente o agua hervida (En Nepal tienen costumbre de hervir agua para beber, solo necesitan un vaso para limpiar la copa cuando se la cambian) y hervir al menos 5 minutos la copa después y si es posible, antes de su uso. Es una zona donde el polvo (rojo) lo impregna todo, y les recomendamos esto para asegurarnos que no cojan infecciones.

    8 de Marzo: Kamal y yo, os contamos desde allí mismo, el impresionante día que vivimos: Lo podéis leer aquí

    Antes de todo esto, estuvimos paseando por los pueblos más cercanos, haciendo junto a las niñas que habían tomado las fotografía originales con las cámaras digitales, las fotografías con La Instax Wide que Fuji nos cedió para el proyecto. La gente se maravillaba de poder tener al momento las fotografías en sus manos. No pudimos ceder al impulso de regalar a algunas familias que nos ayudaron, sus fotografías. La Magia de la fotografía! 🙂 A pesar que fuji nos cedió 60 fotos y nosotros compramos 20 más, tememos quedarnos sin papel antes de finalizar el proyecto. Comprar papel en Nepal creemos que será misión imposible…

    9 de Marzo : Ruby Cup training con las mujeres y niñas que no pudieron estar al día anterior, rueda de preguntas y respuestas con el resto.

    10 de Marzo: A las 10 apertura de la exposición, durante todo el día slideshow de las fotos que las niñas y mujeres hicieron y pase de una película(nepalí) para niños y niñas de secundaria, en la que se habla del Chhaupadi, sus consecuencias, su implantación en Achcham, los intentos de derrumbar las chozas y que se hace en el resto del país cuando las mujeres tiene la menstruación. Maestros, niños y niñas. Super serios escuchando la película y en la charla posterior muy decididos a que las cosas tienen que cambiar. 🙂

    Eso esperamos!

    Nos despedimos de todo el alumnado, les agradecemos toda la ayuda, tenemos una reunión con todos los docentes(Hombres y mujeres) a los que les hacemos a petición suya un training de Ruby Cup para que sepan como ayudar a las niñas.

    Por la noche un grupo de niñas vienen a explicarnos como les ha ido con la copa y las chicas mayores (16 años) se comprometen a ayudar a las 2 más pequeñas (12 años) además de mantener el contacto con nosotras vida telefónica (seguimos en contacto)

    Al día siguiente dejamos este maravilloso pueblo que nos ha robado el corazón a todas las personas de la expedición, con ganas ya de que llegue septiembre y regresar a ver otra vez a las niñas.

    ¿Quien dijo miedo? a por las 3 horas de subida hacia Kunti Bandali!

    Recordad que seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/

    Escrito por Clara Go - Photos ©: Clara Go
    
    
  • Empoderamiento femenino en Basti. Chhaupadi ¿Sí o no? Vosotras elegís

    Empoderamiento femenino en Basti. Chhaupadi ¿Sí o no? Vosotras elegís

    Artículo escrito por Alba Maria Campos, enfermera voluntaria española, especializada en salud familiar y comunitaria.
    Corregido por Paula Cámara
    Fotos hechas con la X-Pro1 © Clara Go - Foto de la pizarra hecha con el teléfono de Alba Mª Campos.

    La menstruación no es una experiencia pasiva, no es algo que “el cuerpo hace por nosotras”; sino que nosotras hacemos activamente en armonía con el ritmo cósmico

    Hace unos cuantos meses, un amigo nos habló sobre un proyecto en una de las zonas más recónditas de Nepal: en el Far West. Nos explicó más o menos de qué trataba el proyecto y el tema me pareció muy interesante. Nunca antes había oído hablar de él: El Chhaupadi.

    Dijimos que sí enseguida. Después, empecé a leer sobre el tema y, cuanto más leía, más interesada estaba y más contradicciones me entraban. El Chhaupadi es una tradición hindú que, pese a que Nepal la prohibiera en 2005, aún se sigue practicando en algunas zonas del país.

    Esta práctica consiste en dejar a la mujer aislada de la familia y fuera de la casa familiar, dos, tres, siete o diez días durante la menstruación (dependiendo de castas y zonas). No pueden entrar en la cocina, lo cual las obliga a trabajar más horas fuera de casa. Tampoco pueden utilizar el baño, por lo que han de hacer sus necesidades donde buenamente puedan. Tienen prohibido rezar o acudir a templos, tocar las vacas u ordeñarlas. Nada de comer frutas, verduras, carne o lácteos y ni hablar de tocar el agua, dependen de otra persona cada vez que quieran beber. Si no lo hacen así, serán consideradas las culpables de todas las adversidades que les pasen a ellas y a su entorno. Todo ello, gracias a una maldición recibida del dios Indra que hace que se nos considere impuras y desfavorables para nuestra familia cada vez que menstruamos.

    Intenté encontrar los argumentos que sostuvieran esta práctica para evitar juzgarla desde un punto de vista demasiado occidental, que me llevara a desarrollar el voluntariado de una forma ”neocolonialista”, como suelen hacer las grandes ONG. Cuando fui consciente de la complejidad del asunto que íbamos a tratar, empecé a cuestionarme quién era yo para intentar cambiar unas costumbres tan arraigadas. ¿Occidente nos da la oportunidad de vivir la regla como nos gustaría? Desde luego que no, aunque tampoco encontraba la lógica de esta tradición desde una perspectiva distinta a la opresión patriarcal que oprime a las mujeres del mundo. Después, me sorprendió que fueran las propias mujeres las que se sometieran entre ellas. Lo hombres, al parecer, estaban al margen de todo.

    Después de mucho buscar, llegó a mis manos un artículo que explicaba alguno de los pilares que sostenían esta tradición. Desde una perspectiva pránica o energética, tenemos cinco pranas, o cinco energías en nuestro cuerpo.
    Una de ellas se encarga de expulsar lo “impuro” –tanto física como emocionalmente. Me pareció interesantísima esta perspectiva, aunque para nada justificaba esta actitud tan violenta. Así, de alguna manera, se nos permitía a las mujeres descansar, evadirnos de nuestro entorno y poder tomarnos unos días para nosotras mismas, para poder transportar las emociones inconscientes a la consciencia, sin juzgarlas ni analizarlas, y establecer con ello el contacto con lo más profundo de nosotras mismas. Espacio muy necesario que no se nos concede en la mayoría de las culturas. En este periodo, la Shakti (energía femenina) fluye por nuestros cuerpos con mayor intensidad, lo cual hace que nosotras estemos más sensibles ante los estímulos del entorno, de la misma manera que el entorno también se ve más afectado por ella.

    Obviamente, no hay justificación a este maltrato, sostenido principalmente por las mujeres de mayor edad, y decidí enfocar el programa desde una perspectiva autocrítica. Que fueran ellas mismas las que se cuestionaran su forma de vivir la menstruación y, así, se empoderaran para

    liberarse de las supersticiones que sus familias les habían inculcado –y que tampoco distaban mucho de las que tenía mi abuela hace 50 años.

    El miedo de “neocolonizar” a través del voluntariado no era el único que se me pasaba por la cabeza. Sabía que el viaje no sería fácil: los autobuses locales eran latas oxidadas con gente embutida en ellos como sardinas y las carreteras, pese a ser preciosas, contaban con una curva tras otra, además de pedruscos y agujeros que hacían que pareciera que volcaríamos en cualquier momento. Estábamos avisadas, pero no se nos pone nada por delante. Alba y yo emprenderíamos otra nueva aventura.

    Otro de nuestros miedos era el idioma. ¿Seríamos capaces de dar una clase de estas características en inglés? En el fondo, sabíamos que saldríamos adelante. Pero, ¿qué pasaría con las traducciones al nepalí? ¿Quién las haría?
    Dos voluntarias enfermeras vinieron con nosotras. Al principio, no fue fácil coordinarnos y, al final, salimos bastante orgullosas de cómo nos habíamos desenvuelto.

    Gracias a las reflexiones realizadas con el colectivo de autogestión de la salud –Salut entre Totxs– a las que agradezco la capacidad de escucha, reflexión, lucha y crítica constante; así como a Marta –mi amiga de toda la vida–, con la que tuve intensas conversaciones sobre el tema y Julen –un estudiante de antropología que me bombardeó de información–, decidí diseñar el primer esbozo del programa en Barcelona, aún sin saber qué nos encontraríamos, cuándo ni dónde hasta el ultimísimo momento.

    Mientras viajábamos por India, Alba y yo diseñamos el programa que entregaríamos a los colegios. Incluimos trabajar los cambios físicos y emocionales en la adolescencia, haciendo especial hincapié a los emocionales con el objetivo de fomentar la conciencia y expresión emocional. También explicar el funcionamiento del aparato reproductor masculino y femenino, insistiendo en los tres orificios y el clítoris. Asimismo, insistir en considerar el ciclo menstrual como algo natural, haciendo la similitud con el ciclo del agua y de la luna e insistiendo en los periodos más y menos fértiles para “fomentar la capacidad de decisión” a la hora de quedarse embarazadas.

    También incluimos el expresar por grupos qué era lo que menos les gustaba a las niñas en cuanto a su menstruación, mientras hacíamos una meditación guiada con los niños en la que tendrían que ponerse en la situación de las niñas durante su período. Después, cada grupo expuso sus sensaciones a toda la clase. Nos parecía importantísimo que se expresaran y se hablara del tema para que sacaran sus propias conclusiones. Al final, explicamos las relaciones sexuales, englobando amor, placer para ambos sexos y la reproducción, así como los métodos anticonceptivos. Dudamos cómo abordar este tema ya que no sabíamos qué oportunidades tendrían de acceder a ellos, y nos sorprendió bastante que fueran ellos y ellas los que nos preguntaran sobre el tema. Al principio de la clase, dejamos un papel a cada joven para que escribieran todas las dudas que les surgieran y poder resolverlas de forma anónima.

    Por fin llegó el momento de empezar nuestra aventura. Desde Varanasi fuimos a Lumbini, Danghari y Mangalsen. Nos costó más de 3 días llegar a Basti. ¡Fue una sobredosis de transporte importante!
    Íbamos bastante mentalizadas de los ritmos y los imprevistos de Nepal y la verdad es que todo salió bastante bien. El camino de Mangalsen a Basti fue impresionante, tanto por las vistas como por las dificultades. El jeep nos dejó lo más cerca que pudo. Tanto, que lo tuvieron que sacar con una grúa. Después, bajamos 3 horas por un camino de montaña acompañadas por un grupo de supermujeres capaces de llevar hasta 50kg sobre sus cabezas mientras los maridos bebían, jugaban a las cartas o –muchos de ellos–, se habían fugado. Alucinamos con las porters, que igual que cargaban piedras, cargan familias y cargan el peso de una cultura que las tiene muy oprimidas. Lo primero que nos preguntaron en uno de los descansos fue si teníamos novio, estábamos casadas o teníamos hijos. Cuando respondimos que no, dijeron “muy bien, descubriendo mundo y disfrutando de la vida. Nosotras no tenemos esa oportunidad”. Las emociones ya empezaban a estar a flor de piel.

    Basti es un pueblo dividido en nueve distritos y, a algunas, les lleva más de tres o cuatro horas caminando ir a la escuela, factor importante a tener en cuenta. Además, no hay ningún otro medio de transporte, ya que en el pueblo no hay ni calles ni terreno liso, es todo montaña, con cerros arriba y abajo y piedras que, algunas veces, hacen forma de escaleras.

    Las vistas, mirara donde mirara, eran impresionantes. Había águilas por doquier. Dormimos 4 personas en la misma cama, teníamos agua solo unas horas al día, electricidad según la luz solar y comimos cada día prácticamente lo mismo. Nada de internet, servilletas, papel de baño ni duchas calientes. Fue bastante divertido ducharnos vestidas en la fuente del pueblo mientras lavábamos la ropa deprisa porque se nos acababa el agua. Toda una experiencia digna de repetir, aunque muchas no lo crean.

    Lo que peor llevé fue la barrera lingüística. Me daba mucha impotencia no poder comunicarme sin necesidad de traductor. Tampoco llevaba bien ver sólo a las mujeres y algunos niños y niñas haciendo los trabajos más duros, además de llevar la casa y criar a los niños. Los llevaban enganchados a la teta hasta bien creciditos y compartían muchísimo tiempo con ellos. De hecho, incluso algunas se los llevaban al trabajo. Los niños vivían encantados, libres, jugando por las calles, sucios y despeinados; pero con una sonrisa enorme en la cara y siempre se nos acercaban a curiosear. ¿Dónde estaban las pantallas que hipnotizan a los niños de occidente? Aquello es otro mundo…

    La primera clase que tuvimos con ellas fue el taller de fotografía. Les entregamos unas cuantas cámaras de fotos para que se las llevaran y fotografiaran lo que menos les gustaba sobre la menstruación y así expresárselo al mundo. Vinieron un grupo de mujeres, cada una miembro de una organización de mujeres diferente, lo cual me emocionó bastante. Eran mujeres organizadas, ¡las generadoras de cambio que hacen falta! En la siguiente clase, más de 40 mujeres –muchas de ellas con sus bebés lactando y merodeando por allí– asistían a las clases antes de empezar a trabajar. ¡Disfruté tantísimo! En otra de las clases se les mostró una bola del mundo y un video explicando cómo se vivía la regla en otros lugares y aplaudieron muchísimo al final. Fue súper emocionante también para nosotras. Además, en ningún momento salió la palabra Chhaupadi de nuestra boca, fueron ellas quienes lo expresaron a través de la fotografía. Aproveché la clase del día siguiente con las niñas para reflexionar sobre esto. Después de que ellas dijeran lo que menos les gustaba sobre la menstruación y los niños hicieran la meditación, sacamos las conclusiones y pregunté: ¿creéis que pasaría algo si no hicieseis aquello que no os gusta si en otras partes del mundo lo hacen diferente? La respuesta de los niños fue un NO unánime: ellas, después de conocer cómo se vivía en otros sitios, empezaron a cuestionarse aquello que les habían inculcado. La palabra Chhaupadi, seguía sin salir. ¡Íbamos por el buen camino! Como bien dijeron los niños y como todo en Nepal. Vistare, vistare…

    El día 8 de marzo –día de la mujer–, hicieron un programa cultural especial en el centro del pueblo con un cartel de fondo que ponía “Pueblo libre de Chauppadi”. Solo hacía falta dar una vuelta por el pueblo para ver las cabañas, en las que no entraba una mujer de pie ni apenas tumbada. Y llegaban a meterse hasta cinco. A veces, encendían hogueras para calentarse y ya son varias las muertes de intoxicación por humo, por no hablar de las violaciones que sufrían al no poder cerrar la puerta del establo por dentro, en el caso de que hubiera puerta.
    La gente del pueblo estaba perfectamente organizada por castas y edades distribuidas por toda la plaza. Los políticos y “la élite”, presidiendo el evento, las mujeres con sus peques sentadas en el suelo y los hombres detrás, en un segundo plano. Unas cuantas mujeres también quedaron detrás. Alba y yo decidimos sentarnos en el suelo con ellas. Se me saltaron las lágrimas cuando me vi rodeada de aquello. Jamás hubiera pensado que organizarían algo así. Me pasé toda la tarde rodeada de niñas que querían tocar el Dholak, muy parecido al Maddel que tocaba un chaval de fondo, y yo súper feliz “enseñándoles” a hacer ruido, con el objetivo principal de despertar el interés en alguna y que la música dejara de ser solo “cosa de hombres”. Acabamos bailando con ellas en un gran círculo para cerrar el evento y nos fuimos agotadísimas a casa, muy emocionadas y con una sensación enorme de impotencia por no poder comunicarnos como nos gustaría.

    El último día en Basti fue súper intenso. Vinieron un grupillo de chicas para hablar sobre la copa menstrual. Vino una de las que más interés ponía en las clases y talleres que ya había probado la copa menstrual y a la que encargamos que ayudara a las demás si tenían algún problema. Me dio la sensación de que sería bastante complicado que la enfermera o las profesoras lo hicieran. Parecían muy tímidas con el tema. Nos gustó mucho compartir este espacio con ellas fuera de la escuela, nos contaron muchas cosas sobre sus vidas y aspiraciones y, la verdad, nos quedamos bastante alucinadas. Una de ellas tiene 16 años y sus padres trabajan los dos en India, por lo que vive sola con su hermana y hermano pequeños. La abuela vive en la casa de al lado y controla que, cada vez que les baja la regla, salgan fueran de la casa y cumplan con las tradiciones. Esto hizo que una vez llegara a tomar pastillas anticonceptivas para retrasar la menstruación y no le coincidiera con la de su hermana, ya que sino ninguna de las dos podría cocinar o sacar leche de la vaca. Tampoco podrían beber agua porque no tenían quien se la diera. Quedamos bastante impactadas y pensamos que sería sólo un testimonio de tantos. 10 días no son suficientes para conocer la realidad de un pueblo.

    Ese mismo día, nos encontramos con dos situaciones bastante difíciles que nos hicieron profundizar aún más en la realidad de estas personas. La mujer que nos preparaba la comida se había desgarrado un dedo con el collar de una vaca y no paraba de sangrar desde por la mañana. Cuando lo destapamos por la tarde, no vimos más opción que coserlo con el poco material que teníamos y sin anestesia. De nuevo, quedamos sorprendidas con la fortaleza de estas supermujeres.

    Por la noche, al hijo de una de las porters del primer día, que no tendría más de 3 años, le abrieron la cabeza con una piedra. Tenía una brecha muy profunda que tampoco paraba de sangrar y vinieron a llamarnos. Cogimos el material y volvimos a coser con el último hilo de sutura que nos quedaba. Esta vez, tampoco teníamos guantes. La casa era una única habitación que hacía a la vez de cocina y de dormitorio, con la única iluminación de una hoguera que la llenaba de humo. Apenas había espacio para todas las mujeres que éramos dentro. Todas mujeres. Estábamos en shock. ¿Qué hacían ante estas situaciones? El hospital más cercano estaba a 6 horas caminando por la montaña. Estoy segura que nos alarmamos nosotras mucho más que ellas, expertas en asumir las adversidades y en tirar para adelante con la vida.

    La chica que vino a hablar con nosotras a la casa tenía muy claro que quería estudiar enfermería. Nos sentimos muy orgullosas y la animamos a que lo hiciera. Justo esa tarde había comentado a Alba lo orgullosa que me siento de haber estudiado esta carrera y más aún la especialidad de familiar y comunitaria. No hay cosa que me satisfaga más que poder emplearla en cualquier ámbito y en cualquier lugar del mundo.

    Así ha sido como, fomentando la expresión verbal y artística a través de la fotografía, de aquello que no les gusta y dando una información biopsicosocial básica que se omite en los colegios por ser considerado tabú, conseguimos que –tanto mujeres como hombres de todas las edades– se cuestionaran qué estaban haciendo y por qué, intentando actuar con dinámicas muy diferentes a las de otras ONG que habían ido a la zona, imponiendo el cambio y con diversas prácticas de “invasión cultural occidental” que dejan bastante que desear.

    Recordad que seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/

  • Diario de viaje: Camino hacia el Far-West Nepali

    Diario de viaje: Camino hacia el Far-West Nepali

    Salimos de Kathmandu el día 26 de febrero a las 3 de la tarde: Kamal, el Project Manager Nepalí; Susmila, la enfermera que hemos contratado para hacer los trainings de Ruby Cup y higiene Menstrual con las chicas y yo (Clara Go).

    Después de subir en el autobús los 40 Cubos y maletas con materiales que nos llevamos en este viaje, empezamos el trayecto hacia Dhangadhi con ilusión y nervios. Llevábamos tantos meses trabajando para que llegara este momento, que el viaje se hizo más largo y pesado de lo normal.
    Salir de Kathmandu suele ser difícil, según a que hora 6 o 7 horas y este día fue lo que nos tocó. Salimos en hora punta. La carretera hacia Chitwan, que estaba en construcción hace 6 meses, sigue estándolo. Parece que será una de las muchas carreteras interminadas en este país.

    Cuando por fin llegamos a Chitwan, acabando la zona de la carretera en obras, el limpiaparabrisas del autobús se rompió al ser golpeado, nadie sabe muy bien como, por un camión que iba en dirección contraria y que se dio a la fuga. Normalmente los Nepalíes son muy calmados y tranquilos, pero ese día nos tocó un conductor, que ni corto ni perezoso, dio media vuelta así que pudo y se puso a perseguir al camión durante una hora en dirección Kathmandu otra vez! Al final, tras parar varias veces y hablar con policías varios, encontraron al camión escondido, se pusieron de acuerdo en que pagaría el cristal y volvimos a dar la vuelta en dirección Dhangadhi, donde llegamos pasadas las 12 del mediodía del día siguiente. 22 horas de bus.

    Buscamos el hotel donde habíamos quedado con la enfermera matrona y la enfermera especializada en salud familiar y comunitaria españolas, Y con la otra enfermera Nepalí de la Zona.
    Tuvimos una reunión con una de las profesoras del Seti Makali Nursing Campus y una vez estuvimos ya juntos el equipo entero, empezamos a preparar como imaginábamos que podríamos hacer todo el trabajo que teníamos planeado.

    Al día siguiente, 28 de febrero, después de 12 horas de Jeep terroríficas en las que casi todos nos mareamos como niños, llegamos a Mangalsen. Allí nos esperaba un periodista amigo mío y su familia que amablemente nos habían preparado la cena y nos dejaron dormir en su casa (ocupando su propia cama).

    1 de Marzo: Mangalsen amanece nublado. El camino a Basti son 8 horas a pie, o 2 en jeep y 2 caminando. Optamos por el jeep, pero la lluvia, nos hizo dudar de si quedarnos un día más allí, pero al final paró de llover y salimos en Jeep hasta el punto donde nos esperaba 4 mujeres “porters”, para ayudarnos con todo los materiales. Después de 3 horas de bajada por un camino súper empinado. llegamos a Basti. Un pueblo que parecía salido de una película. Precioso y auténtico. Pero todos sabíamos que la vida allí no era lo ideal que parecía…

     

    Recordad que seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/
    Proyecto Baltin Project.

     

     

     

     

     

    Escrito por Clara Go - Photos from different cameras and phones ©: Clara Go
  • #RatoBaltin, Éxito total de la primera parte

    #RatoBaltin, Éxito total de la primera parte

    Todas las fotos de este post están hechas por las chicas durante la parte de fotografía participativa #BreakTheSilence #MaunataTodau. En breve las pondremos a la venta y el dinero será para las autoras.

    Hace días que no dábamos señales de vida, pero es que los acontecimientos nos arrastran, tanto en Nepal como en Barcelona.
    Os escribimos una pequeña nota para que sepais que os tenemos en mente y que pronto vamos a publicar todo lo vivido durante estos intensos meses.

    De momento explicaros que las enfermeras voluntarias españolas, el personal Nepali y Clara, hemos estado ya en 2 poblados en Achcham con el proyecto y que está siendo un éxito total: Las mujeres están encantadas con toda la parte de educación en higiene menstrual. Las niñas están muy agradecidas por las copas menstruales que Ruby Cup nos donó y que estamos repartiendo como proyecto piloto. Tenemos lista de espera para cuando tengamos más! Y tanto niñas cómo mujeres se han mostrado entusiasmadas con la parte del proyecto que implica fotografía. Tenían necesidad de hablar del Chhaupadi! Sin nosotras decir ni una sola vez ese nombre, ellas nos empezaron a traer fotos de las cabañas y restricciones que sufren cuando tienen la menstruación.
    Después de los talleres, muchas de ellas han decidido cambiar cosas que hasta ahora hacían. Poco a poco estamos convencidas que el cambio llegará.

    Alba ha estado trabajando, juntamente con todos el resto de voluntarios para llevar redes sociales y traducciones, y para preparar una exposición que se inauguró el pasado 17 de Marzo.
    Para los que estéis en Barcelona, si os interesa ir a ver y comprar alguna fotografía, es en Greenage Club Barcelona, Rosello, 254, 08037 Barcelona y hay expuestas tanto Asia 14-16 como la ganadora del Photogenic Festival 2016 – SPECIAL. Como es un club privado, os tenéis que hacer socios para entrar, pero la buena noticia es que si decís que vais a ver la expo os cobran un 50% menos en la cuota anual: Solo pagareis 10 euros y de esos 10 ellos nos hacen donación a be artsy de 5 euros! ¡Así que solo visitando la expo ya nos hacéis una donación!

    Para los que no hayas hecho donación para el proyecto, recordaros que quedan solo 9 días de Crowdfunding. Seguimos necesitando dinero para los siguientes poblados en Karnali Zone, En el distrito de Kalikot. Os animáis a hacer hoy vuestra donación? 🙂

    Para el resto: Podéis compartir en redes sociales el enlace a ver si entre todos le damos un empujón? Toda ayuda es bienvenida!

    Muchas gracias por todo.

    El enlace de donación en castellano es éste: http://www.migranodearena.org/es/reto/13821/higiene-menstrual-en-nepal—chhaupadi/

    Página del proyecto: http://beartsy.org/es/rato-baltin-project-chhaupadi-proyecto-cubo-rojo/
    Web: http://beartsy.org/es/
    Facebook: https://www.facebook.com/beartsyNGO/

    Escrito por Clara Go - © de las fotos: Sus autoras, Niñas de Basti y Kunti Bandali