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  • Las viudas de Achham, las mujeres más necesitadas de ayuda para alimentos en Nepal en situación de Covid-19

    Las viudas de Achham, las mujeres más necesitadas de ayuda para alimentos en Nepal en situación de Covid-19

    Iniciamos una acción de distribución de alimentos, hoy fue el turno de Basti: durante la ejecución del proyecto Mask4Health detectamos una necesidad mayor relacionada con las mujeres: en los hogares de mujeres viudas con hijos, no tenían nada que comer. Nos hemos asociado con una ONG de Achham y nuestras coordinadoras, Manisha y Tejana, han estado ayudando con la ejecución del proyecto; y nuestras socias de Be artsy Nepal lo han organizado todo desde Katmandú.

    Basti es el primer pueblo en el que trabajamos en 2017 y hemos estado allí varias veces. Nuestra coordinadora Tejana es de allí. No es posible llegar a Basti en jeep. Los jeeps generalmente pueden ir a un punto intermedio llamado PichiBanda, y desde allí se necesitan 2 horas de caminata hasta Basti como mínimo. El jeep del municipio no pudo llegar hasta el punto de encuentro por el mal estado del camino. Ya tuvimos ese problema varias veces yendo a Basti. Nuestros socios de Achham y del municipio tuvieron que llevar en tractor toda la comida hasta PichiBanda.

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    En Basti, el proyecto Masks4Health aún no está terminado (todavía no tenemos todo el dinero necesario) y las mujeres no tenían sus máscaras reutilizables, por lo que les proporcionamos una de tipo quirúrgico a todas, hemos estado promoviendo el lavado de manos con alcohol desinfectante para todos y pedimos a todo el mundo mantener una distancia de 1,5 metros. Puedes leer aquí este pequeño gran proyecto – Food4Needed – con el coste de los alimentos, y formar parte 🙂

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    En PichiBanda, las mujeres viudas han estado esperando y el equipo les ha ido entregando la comida, para 100 hogares. Seguimos con dos pueblos más.

    Texto: Clara Garcia i Ortés, fotos de Manisha Nath, Tejana Khanal y JCI Achham para be artsy.

    Necesitamos tu ayuda, por favor, haz hoy tu donación al proyecto de emergencia covid-19:

    Machtfunding: #Covid19🦠 https://www.migranodearena.org/reto/-mask4health-luchemos-contra-la-covid19-en-nepal-con-mascarillas-reusables-jabon-informacion
    Crowdfunding: http://bit.ly/RatoBaltin2020

    Teaming (1 euro al mes)
    RatoBaltin: https://www.teaming.net/ratobaltinproject
    Edufem, para prevenir el matrimonio precoz: https://www.teaming.net/edufemproject

    Asóciate: – https://beartsy.org/associate

    Donorbox:
    –https://donorbox.org/againts-chhaupadi
    –https://donorbox.org/edufem
    -Covid19🦠 https://donorbox.org/mask-4-health-nepal

    Gracias! 😊

  • Diario de viaje – Basti – Achcham

    Diario de viaje – Basti – Achcham

    Cuando se llega a cualquier pueblo de estas zonas remotas, a pesar de la belleza, lo primero que piensas cuando ves en las condiciones que vas a vivir los próximos días es: Me iría ahora mismo.

    Basti no fue diferente.

    Pese a saber que nos encontraríamos esas duras condiciones, el primer momento fue de pánico igual. Una cama grande para las 5 chicas y otra habitación con una cama para el chico. Un sitio Sucio para el estándar de vida occidental, Sin suficientes mantas, ni colchones, ni nada de lo que nos habían asegurado que habría. Pero esto es Nepal, ellos no saben decir no y no puedes hacer nada. Te dan (venden) lo que tienen. Lo arreglamos con 4 personas en una habitación y 2 en la otra.  (suerte que les recomendé a las enfermeras españolas traerse el saco y la esterilla)

    Al día siguiente (2 marzo) fuimos a la Escuela y decidimos que empezábamos ya las clases  y las 2 enfermeras Españolas y una de las Nepalies empezaron con clase 9

    La otra enfermera – Susmila, El project Manager – Kamal, y yo – Clara, nos fuimos a hablar con la enfermera y el personal del centro de salud local, para conocerles en persona y pedirles ayuda para reunir a los diferentes grupos de mujeres que había en el VDC (municipalidad)

    Por la tarde, hicimos el primer Ruby Cup Training con 2 profesoras y una enfermera, que serán las encargadas de monitorizar y hacer el seguimiento mensual de las chicas que usan la copa. Todo el mundo está encantando con las copas. A todas les parece una excelente solución.

    Una de las maestras nos cuenta que de pequeña ella no realizaba Chhaupadi, pero que al casarse se vio obligada a seguir la tradición.¡Primera sorpresa! Nosotras pensábamos que entre las profesoras y gente que ha estudiado nadie seguiría la tradición.

    Después, nos reunimos con las presidentas del grupo de mujeres y voluntarias de salud, y quedamos para el día siguiente a las 3 de la tarde.

    El día siguiente, (3 de marzo), los niñas no tenían escuela. Se había declarado un día de luto por la muerte de una niña después de no haber superado un tratamiento contra el cáncer, pero vinieron a la escuela de todas maneras para hacer un minuto de silencio en recuerdo de la pequeña.

    A las 10 de la mañana empezaron a llegar mujeres inesperadamente a la escuela. Como había VDCs a 3 horas de distancia, habían decidido que a las 3 no les iba bien y se presentaron antes. Esto es Nepal! 🙂 Nos contaron que en lugar de hacer el taller junto a las niñas a las 15:00, preferían hacerlo a las 7:30 de la mañana. Tras un primer momento de Pánico decidimos hacerles la introducción al taller de higiene menstrual, explicarles el taller de fotografía y darles 5 cámaras para que fotografiaran lo que no les gustaba de cuando tenían la menstruación o lo que cambiarían. Nosotras en ningún momento dijimos la palabra Chhaupadi.

    Al poco de irse las mujeres, se presentaron las niñas de la escuela. Como habían muchas de Basti 3, que está a 3 horas de camino, pedían que les hiciéramos la clase en ese momento para poder irse a casa. (K garne?) Les explicamos también la primera sesión del #RatoBaltin Photo Project con las niñas. Les explicamos 4 reglas básicas de fotografía, les explicamos el metodo Photovoice y las invitamos a llevarse a casa 5 cámaras para que fotografiaran lo que les gustaría cambiar de cuando tienen la menstruación.

    El 4 de Marzo era sábado, el día que los niños en Nepal no tienen escuela. Lo dedicamos a pasear por el pueblo y a intentar conectarnos a internet, con muy poco éxito. Preparamos las clases de la semana y descansamos.

    Marzo 5, 8’30 de la mañana(las esperábamos desde las 7:30 (nepali time): 65 mujeres en la clase, preparamos te y galletas para todas, habían venido de muy lejos para escucharnos.

    Empezamos la clase de MHM (mentrual higiene management)con una lección más fisiológica. Que es la menstruación? como se produce? etc. Les pasamo el estupendo vídeo Moontlies, donde pudieron ver como mujeres de diferentes partes del mundo vivían su Mentruación. Y la gran “sorpresa”: Sus fotografías. Cabañas de Chhaupadi, alimentos que tenían prohibidos comer durante su menstruación y unas tremendas ganas de hablar sobre ello.

    Las dos enfermeras españolas (Alba Maria Campos y Alba Parrado ) junto con Samita (enfermera Nepalí) estuvieron hasta las 3 dando clases de educación sexual en clase 8.

    A las 3, las niñas de secundaria vineron a nuestra clase, pequeña explicación sobre la fisiología de la menstruación, introducción de la copa menstrual, el video monthlies y ver y escuchar que nos tenían que contar sobre las fotos que hicieron. Al igual que el grupo de mujeres: Chhaupadi y muchas ganas de hablar de ello y entender cosas relacionadas con el tema.

    6 de Marzo: 7:30 de la mañana: Conseguimos que sean puntuales. 🙂 Higiene menstrual, Como tratan el tema las mujeres alrededor del mundo, el video de la menstrupedia en inglés subtitulado en Hindi (no hemos podido terminar el audio en Nepalí, requiere mucho tiempo y los estudios nos piden 8000NPR para hacerlo, no tenemos presupuesto para ello)Lo está haciendo voluntariamente, cuando tiene tiempo (que tiene poco o nada) nuestro project Manager Kamal. Miramos y analizamos las fotos que nos han traído.

    Las enfermeras siguen educación sexual a niños y niñas de clase 6 y 7 juntos y a las 3 nosotras seguimos con las niñas de secundaria. Hoy ya pedimos cuantas chicas quieren probar la copa, para saber si disponemos de copa para ofrecer a alguna de las chicas que no están escolarizadas y vienen con el grupo de mujeres.

    7 de Marzo: 7:30 de la mañana. Seguimos con higiene mentrual y hacemos una primera introducción de la copa menstrual. Tenemos 7 copas para chicas jóvenes que no están escolarizadas. Les pasamos el vídeo de la importancia de que los hombre también ayuden en el asunto de la higiene mentrual. y seguimos mirando las fotografías que nos traen. Hay unos resultados impactantes. Es el ultimo día que tenemos clase con las mujeres. Al finalizar la clase, líderes de diferentes grupos de mujeres quieren hablarles al resto: Todas invitan al resto a cambiar las cosas. En el pueblo hay un monstruo que se llama sociedad y las obliga a hacer Chhaupadi. Ellas son la mayoría en esa sociedad, ellas son las que pueden matar al monstruo. 🙂

    Las enfermeras hoy dan sus clases a los niños y niñas de clase 6 y 7 juntos.

    A las 3 nosotras hicimos el primer training de las copas a las niñas y acabamos hirviendo y esterilizando todas las copas. Queríamos estar seguras de que entendían perfectamente lo que tenían que hacer. También les pedimos que en casa, intentaran ponerse la copa aunque no estuvieran menstruando. Nos hemos puesto muy pesadas con el asunto lavarse las manos con jabón antes de cambiarse la copa, Utilizar el cubo para tener agua limpia para lavar la copa, siempre que sea recogida directamente del grifo de la fuente o agua hervida (En Nepal tienen costumbre de hervir agua para beber, solo necesitan un vaso para limpiar la copa cuando se la cambian) y hervir al menos 5 minutos la copa después y si es posible, antes de su uso. Es una zona donde el polvo (rojo) lo impregna todo, y les recomendamos esto para asegurarnos que no cojan infecciones.

    8 de Marzo: Kamal y yo, os contamos desde allí mismo, el impresionante día que vivimos: Lo podéis leer aquí

    Antes de todo esto, estuvimos paseando por los pueblos más cercanos, haciendo junto a las niñas que habían tomado las fotografía originales con las cámaras digitales, las fotografías con La Instax Wide que Fuji nos cedió para el proyecto. La gente se maravillaba de poder tener al momento las fotografías en sus manos. No pudimos ceder al impulso de regalar a algunas familias que nos ayudaron, sus fotografías. La Magia de la fotografía! 🙂 A pesar que fuji nos cedió 60 fotos y nosotros compramos 20 más, tememos quedarnos sin papel antes de finalizar el proyecto. Comprar papel en Nepal creemos que será misión imposible…

    9 de Marzo : Ruby Cup training con las mujeres y niñas que no pudieron estar al día anterior, rueda de preguntas y respuestas con el resto.

    10 de Marzo: A las 10 apertura de la exposición, durante todo el día slideshow de las fotos que las niñas y mujeres hicieron y pase de una película(nepalí) para niños y niñas de secundaria, en la que se habla del Chhaupadi, sus consecuencias, su implantación en Achcham, los intentos de derrumbar las chozas y que se hace en el resto del país cuando las mujeres tiene la menstruación. Maestros, niños y niñas. Super serios escuchando la película y en la charla posterior muy decididos a que las cosas tienen que cambiar. 🙂

    Eso esperamos!

    Nos despedimos de todo el alumnado, les agradecemos toda la ayuda, tenemos una reunión con todos los docentes(Hombres y mujeres) a los que les hacemos a petición suya un training de Ruby Cup para que sepan como ayudar a las niñas.

    Por la noche un grupo de niñas vienen a explicarnos como les ha ido con la copa y las chicas mayores (16 años) se comprometen a ayudar a las 2 más pequeñas (12 años) además de mantener el contacto con nosotras vida telefónica (seguimos en contacto)

    Al día siguiente dejamos este maravilloso pueblo que nos ha robado el corazón a todas las personas de la expedición, con ganas ya de que llegue septiembre y regresar a ver otra vez a las niñas.

    ¿Quien dijo miedo? a por las 3 horas de subida hacia Kunti Bandali!

    Recordad que seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/

    Escrito por Clara Go - Photos ©: Clara Go
    
    
  • Empoderamiento femenino en Basti. Chhaupadi ¿Sí o no? Vosotras elegís

    Empoderamiento femenino en Basti. Chhaupadi ¿Sí o no? Vosotras elegís

    Artículo escrito por Alba Maria Campos, enfermera voluntaria española, especializada en salud familiar y comunitaria.
    Corregido por Paula Cámara
    Fotos hechas con la X-Pro1 © Clara Go - Foto de la pizarra hecha con el teléfono de Alba Mª Campos.

    La menstruación no es una experiencia pasiva, no es algo que “el cuerpo hace por nosotras”; sino que nosotras hacemos activamente en armonía con el ritmo cósmico

    Hace unos cuantos meses, un amigo nos habló sobre un proyecto en una de las zonas más recónditas de Nepal: en el Far West. Nos explicó más o menos de qué trataba el proyecto y el tema me pareció muy interesante. Nunca antes había oído hablar de él: El Chhaupadi.

    Dijimos que sí enseguida. Después, empecé a leer sobre el tema y, cuanto más leía, más interesada estaba y más contradicciones me entraban. El Chhaupadi es una tradición hindú que, pese a que Nepal la prohibiera en 2005, aún se sigue practicando en algunas zonas del país.

    Esta práctica consiste en dejar a la mujer aislada de la familia y fuera de la casa familiar, dos, tres, siete o diez días durante la menstruación (dependiendo de castas y zonas). No pueden entrar en la cocina, lo cual las obliga a trabajar más horas fuera de casa. Tampoco pueden utilizar el baño, por lo que han de hacer sus necesidades donde buenamente puedan. Tienen prohibido rezar o acudir a templos, tocar las vacas u ordeñarlas. Nada de comer frutas, verduras, carne o lácteos y ni hablar de tocar el agua, dependen de otra persona cada vez que quieran beber. Si no lo hacen así, serán consideradas las culpables de todas las adversidades que les pasen a ellas y a su entorno. Todo ello, gracias a una maldición recibida del dios Indra que hace que se nos considere impuras y desfavorables para nuestra familia cada vez que menstruamos.

    Intenté encontrar los argumentos que sostuvieran esta práctica para evitar juzgarla desde un punto de vista demasiado occidental, que me llevara a desarrollar el voluntariado de una forma ”neocolonialista”, como suelen hacer las grandes ONG. Cuando fui consciente de la complejidad del asunto que íbamos a tratar, empecé a cuestionarme quién era yo para intentar cambiar unas costumbres tan arraigadas. ¿Occidente nos da la oportunidad de vivir la regla como nos gustaría? Desde luego que no, aunque tampoco encontraba la lógica de esta tradición desde una perspectiva distinta a la opresión patriarcal que oprime a las mujeres del mundo. Después, me sorprendió que fueran las propias mujeres las que se sometieran entre ellas. Lo hombres, al parecer, estaban al margen de todo.

    Después de mucho buscar, llegó a mis manos un artículo que explicaba alguno de los pilares que sostenían esta tradición. Desde una perspectiva pránica o energética, tenemos cinco pranas, o cinco energías en nuestro cuerpo.
    Una de ellas se encarga de expulsar lo “impuro” –tanto física como emocionalmente. Me pareció interesantísima esta perspectiva, aunque para nada justificaba esta actitud tan violenta. Así, de alguna manera, se nos permitía a las mujeres descansar, evadirnos de nuestro entorno y poder tomarnos unos días para nosotras mismas, para poder transportar las emociones inconscientes a la consciencia, sin juzgarlas ni analizarlas, y establecer con ello el contacto con lo más profundo de nosotras mismas. Espacio muy necesario que no se nos concede en la mayoría de las culturas. En este periodo, la Shakti (energía femenina) fluye por nuestros cuerpos con mayor intensidad, lo cual hace que nosotras estemos más sensibles ante los estímulos del entorno, de la misma manera que el entorno también se ve más afectado por ella.

    Obviamente, no hay justificación a este maltrato, sostenido principalmente por las mujeres de mayor edad, y decidí enfocar el programa desde una perspectiva autocrítica. Que fueran ellas mismas las que se cuestionaran su forma de vivir la menstruación y, así, se empoderaran para

    liberarse de las supersticiones que sus familias les habían inculcado –y que tampoco distaban mucho de las que tenía mi abuela hace 50 años.

    El miedo de “neocolonizar” a través del voluntariado no era el único que se me pasaba por la cabeza. Sabía que el viaje no sería fácil: los autobuses locales eran latas oxidadas con gente embutida en ellos como sardinas y las carreteras, pese a ser preciosas, contaban con una curva tras otra, además de pedruscos y agujeros que hacían que pareciera que volcaríamos en cualquier momento. Estábamos avisadas, pero no se nos pone nada por delante. Alba y yo emprenderíamos otra nueva aventura.

    Otro de nuestros miedos era el idioma. ¿Seríamos capaces de dar una clase de estas características en inglés? En el fondo, sabíamos que saldríamos adelante. Pero, ¿qué pasaría con las traducciones al nepalí? ¿Quién las haría?
    Dos voluntarias enfermeras vinieron con nosotras. Al principio, no fue fácil coordinarnos y, al final, salimos bastante orgullosas de cómo nos habíamos desenvuelto.

    Gracias a las reflexiones realizadas con el colectivo de autogestión de la salud –Salut entre Totxs– a las que agradezco la capacidad de escucha, reflexión, lucha y crítica constante; así como a Marta –mi amiga de toda la vida–, con la que tuve intensas conversaciones sobre el tema y Julen –un estudiante de antropología que me bombardeó de información–, decidí diseñar el primer esbozo del programa en Barcelona, aún sin saber qué nos encontraríamos, cuándo ni dónde hasta el ultimísimo momento.

    Mientras viajábamos por India, Alba y yo diseñamos el programa que entregaríamos a los colegios. Incluimos trabajar los cambios físicos y emocionales en la adolescencia, haciendo especial hincapié a los emocionales con el objetivo de fomentar la conciencia y expresión emocional. También explicar el funcionamiento del aparato reproductor masculino y femenino, insistiendo en los tres orificios y el clítoris. Asimismo, insistir en considerar el ciclo menstrual como algo natural, haciendo la similitud con el ciclo del agua y de la luna e insistiendo en los periodos más y menos fértiles para “fomentar la capacidad de decisión” a la hora de quedarse embarazadas.

    También incluimos el expresar por grupos qué era lo que menos les gustaba a las niñas en cuanto a su menstruación, mientras hacíamos una meditación guiada con los niños en la que tendrían que ponerse en la situación de las niñas durante su período. Después, cada grupo expuso sus sensaciones a toda la clase. Nos parecía importantísimo que se expresaran y se hablara del tema para que sacaran sus propias conclusiones. Al final, explicamos las relaciones sexuales, englobando amor, placer para ambos sexos y la reproducción, así como los métodos anticonceptivos. Dudamos cómo abordar este tema ya que no sabíamos qué oportunidades tendrían de acceder a ellos, y nos sorprendió bastante que fueran ellos y ellas los que nos preguntaran sobre el tema. Al principio de la clase, dejamos un papel a cada joven para que escribieran todas las dudas que les surgieran y poder resolverlas de forma anónima.

    Por fin llegó el momento de empezar nuestra aventura. Desde Varanasi fuimos a Lumbini, Danghari y Mangalsen. Nos costó más de 3 días llegar a Basti. ¡Fue una sobredosis de transporte importante!
    Íbamos bastante mentalizadas de los ritmos y los imprevistos de Nepal y la verdad es que todo salió bastante bien. El camino de Mangalsen a Basti fue impresionante, tanto por las vistas como por las dificultades. El jeep nos dejó lo más cerca que pudo. Tanto, que lo tuvieron que sacar con una grúa. Después, bajamos 3 horas por un camino de montaña acompañadas por un grupo de supermujeres capaces de llevar hasta 50kg sobre sus cabezas mientras los maridos bebían, jugaban a las cartas o –muchos de ellos–, se habían fugado. Alucinamos con las porters, que igual que cargaban piedras, cargan familias y cargan el peso de una cultura que las tiene muy oprimidas. Lo primero que nos preguntaron en uno de los descansos fue si teníamos novio, estábamos casadas o teníamos hijos. Cuando respondimos que no, dijeron “muy bien, descubriendo mundo y disfrutando de la vida. Nosotras no tenemos esa oportunidad”. Las emociones ya empezaban a estar a flor de piel.

    Basti es un pueblo dividido en nueve distritos y, a algunas, les lleva más de tres o cuatro horas caminando ir a la escuela, factor importante a tener en cuenta. Además, no hay ningún otro medio de transporte, ya que en el pueblo no hay ni calles ni terreno liso, es todo montaña, con cerros arriba y abajo y piedras que, algunas veces, hacen forma de escaleras.

    Las vistas, mirara donde mirara, eran impresionantes. Había águilas por doquier. Dormimos 4 personas en la misma cama, teníamos agua solo unas horas al día, electricidad según la luz solar y comimos cada día prácticamente lo mismo. Nada de internet, servilletas, papel de baño ni duchas calientes. Fue bastante divertido ducharnos vestidas en la fuente del pueblo mientras lavábamos la ropa deprisa porque se nos acababa el agua. Toda una experiencia digna de repetir, aunque muchas no lo crean.

    Lo que peor llevé fue la barrera lingüística. Me daba mucha impotencia no poder comunicarme sin necesidad de traductor. Tampoco llevaba bien ver sólo a las mujeres y algunos niños y niñas haciendo los trabajos más duros, además de llevar la casa y criar a los niños. Los llevaban enganchados a la teta hasta bien creciditos y compartían muchísimo tiempo con ellos. De hecho, incluso algunas se los llevaban al trabajo. Los niños vivían encantados, libres, jugando por las calles, sucios y despeinados; pero con una sonrisa enorme en la cara y siempre se nos acercaban a curiosear. ¿Dónde estaban las pantallas que hipnotizan a los niños de occidente? Aquello es otro mundo…

    La primera clase que tuvimos con ellas fue el taller de fotografía. Les entregamos unas cuantas cámaras de fotos para que se las llevaran y fotografiaran lo que menos les gustaba sobre la menstruación y así expresárselo al mundo. Vinieron un grupo de mujeres, cada una miembro de una organización de mujeres diferente, lo cual me emocionó bastante. Eran mujeres organizadas, ¡las generadoras de cambio que hacen falta! En la siguiente clase, más de 40 mujeres –muchas de ellas con sus bebés lactando y merodeando por allí– asistían a las clases antes de empezar a trabajar. ¡Disfruté tantísimo! En otra de las clases se les mostró una bola del mundo y un video explicando cómo se vivía la regla en otros lugares y aplaudieron muchísimo al final. Fue súper emocionante también para nosotras. Además, en ningún momento salió la palabra Chhaupadi de nuestra boca, fueron ellas quienes lo expresaron a través de la fotografía. Aproveché la clase del día siguiente con las niñas para reflexionar sobre esto. Después de que ellas dijeran lo que menos les gustaba sobre la menstruación y los niños hicieran la meditación, sacamos las conclusiones y pregunté: ¿creéis que pasaría algo si no hicieseis aquello que no os gusta si en otras partes del mundo lo hacen diferente? La respuesta de los niños fue un NO unánime: ellas, después de conocer cómo se vivía en otros sitios, empezaron a cuestionarse aquello que les habían inculcado. La palabra Chhaupadi, seguía sin salir. ¡Íbamos por el buen camino! Como bien dijeron los niños y como todo en Nepal. Vistare, vistare…

    El día 8 de marzo –día de la mujer–, hicieron un programa cultural especial en el centro del pueblo con un cartel de fondo que ponía “Pueblo libre de Chauppadi”. Solo hacía falta dar una vuelta por el pueblo para ver las cabañas, en las que no entraba una mujer de pie ni apenas tumbada. Y llegaban a meterse hasta cinco. A veces, encendían hogueras para calentarse y ya son varias las muertes de intoxicación por humo, por no hablar de las violaciones que sufrían al no poder cerrar la puerta del establo por dentro, en el caso de que hubiera puerta.
    La gente del pueblo estaba perfectamente organizada por castas y edades distribuidas por toda la plaza. Los políticos y “la élite”, presidiendo el evento, las mujeres con sus peques sentadas en el suelo y los hombres detrás, en un segundo plano. Unas cuantas mujeres también quedaron detrás. Alba y yo decidimos sentarnos en el suelo con ellas. Se me saltaron las lágrimas cuando me vi rodeada de aquello. Jamás hubiera pensado que organizarían algo así. Me pasé toda la tarde rodeada de niñas que querían tocar el Dholak, muy parecido al Maddel que tocaba un chaval de fondo, y yo súper feliz “enseñándoles” a hacer ruido, con el objetivo principal de despertar el interés en alguna y que la música dejara de ser solo “cosa de hombres”. Acabamos bailando con ellas en un gran círculo para cerrar el evento y nos fuimos agotadísimas a casa, muy emocionadas y con una sensación enorme de impotencia por no poder comunicarnos como nos gustaría.

    El último día en Basti fue súper intenso. Vinieron un grupillo de chicas para hablar sobre la copa menstrual. Vino una de las que más interés ponía en las clases y talleres que ya había probado la copa menstrual y a la que encargamos que ayudara a las demás si tenían algún problema. Me dio la sensación de que sería bastante complicado que la enfermera o las profesoras lo hicieran. Parecían muy tímidas con el tema. Nos gustó mucho compartir este espacio con ellas fuera de la escuela, nos contaron muchas cosas sobre sus vidas y aspiraciones y, la verdad, nos quedamos bastante alucinadas. Una de ellas tiene 16 años y sus padres trabajan los dos en India, por lo que vive sola con su hermana y hermano pequeños. La abuela vive en la casa de al lado y controla que, cada vez que les baja la regla, salgan fueran de la casa y cumplan con las tradiciones. Esto hizo que una vez llegara a tomar pastillas anticonceptivas para retrasar la menstruación y no le coincidiera con la de su hermana, ya que sino ninguna de las dos podría cocinar o sacar leche de la vaca. Tampoco podrían beber agua porque no tenían quien se la diera. Quedamos bastante impactadas y pensamos que sería sólo un testimonio de tantos. 10 días no son suficientes para conocer la realidad de un pueblo.

    Ese mismo día, nos encontramos con dos situaciones bastante difíciles que nos hicieron profundizar aún más en la realidad de estas personas. La mujer que nos preparaba la comida se había desgarrado un dedo con el collar de una vaca y no paraba de sangrar desde por la mañana. Cuando lo destapamos por la tarde, no vimos más opción que coserlo con el poco material que teníamos y sin anestesia. De nuevo, quedamos sorprendidas con la fortaleza de estas supermujeres.

    Por la noche, al hijo de una de las porters del primer día, que no tendría más de 3 años, le abrieron la cabeza con una piedra. Tenía una brecha muy profunda que tampoco paraba de sangrar y vinieron a llamarnos. Cogimos el material y volvimos a coser con el último hilo de sutura que nos quedaba. Esta vez, tampoco teníamos guantes. La casa era una única habitación que hacía a la vez de cocina y de dormitorio, con la única iluminación de una hoguera que la llenaba de humo. Apenas había espacio para todas las mujeres que éramos dentro. Todas mujeres. Estábamos en shock. ¿Qué hacían ante estas situaciones? El hospital más cercano estaba a 6 horas caminando por la montaña. Estoy segura que nos alarmamos nosotras mucho más que ellas, expertas en asumir las adversidades y en tirar para adelante con la vida.

    La chica que vino a hablar con nosotras a la casa tenía muy claro que quería estudiar enfermería. Nos sentimos muy orgullosas y la animamos a que lo hiciera. Justo esa tarde había comentado a Alba lo orgullosa que me siento de haber estudiado esta carrera y más aún la especialidad de familiar y comunitaria. No hay cosa que me satisfaga más que poder emplearla en cualquier ámbito y en cualquier lugar del mundo.

    Así ha sido como, fomentando la expresión verbal y artística a través de la fotografía, de aquello que no les gusta y dando una información biopsicosocial básica que se omite en los colegios por ser considerado tabú, conseguimos que –tanto mujeres como hombres de todas las edades– se cuestionaran qué estaban haciendo y por qué, intentando actuar con dinámicas muy diferentes a las de otras ONG que habían ido a la zona, imponiendo el cambio y con diversas prácticas de “invasión cultural occidental” que dejan bastante que desear.

    Recordad que seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/

  • Diario de viaje: Camino hacia el Far-West Nepali

    Diario de viaje: Camino hacia el Far-West Nepali

    Salimos de Kathmandu el día 26 de febrero a las 3 de la tarde: Kamal, el Project Manager Nepalí; Susmila, la enfermera que hemos contratado para hacer los trainings de Ruby Cup y higiene Menstrual con las chicas y yo (Clara Go).

    Después de subir en el autobús los 40 Cubos y maletas con materiales que nos llevamos en este viaje, empezamos el trayecto hacia Dhangadhi con ilusión y nervios. Llevábamos tantos meses trabajando para que llegara este momento, que el viaje se hizo más largo y pesado de lo normal.
    Salir de Kathmandu suele ser difícil, según a que hora 6 o 7 horas y este día fue lo que nos tocó. Salimos en hora punta. La carretera hacia Chitwan, que estaba en construcción hace 6 meses, sigue estándolo. Parece que será una de las muchas carreteras interminadas en este país.

    Cuando por fin llegamos a Chitwan, acabando la zona de la carretera en obras, el limpiaparabrisas del autobús se rompió al ser golpeado, nadie sabe muy bien como, por un camión que iba en dirección contraria y que se dio a la fuga. Normalmente los Nepalíes son muy calmados y tranquilos, pero ese día nos tocó un conductor, que ni corto ni perezoso, dio media vuelta así que pudo y se puso a perseguir al camión durante una hora en dirección Kathmandu otra vez! Al final, tras parar varias veces y hablar con policías varios, encontraron al camión escondido, se pusieron de acuerdo en que pagaría el cristal y volvimos a dar la vuelta en dirección Dhangadhi, donde llegamos pasadas las 12 del mediodía del día siguiente. 22 horas de bus.

    Buscamos el hotel donde habíamos quedado con la enfermera matrona y la enfermera especializada en salud familiar y comunitaria españolas, Y con la otra enfermera Nepalí de la Zona.
    Tuvimos una reunión con una de las profesoras del Seti Makali Nursing Campus y una vez estuvimos ya juntos el equipo entero, empezamos a preparar como imaginábamos que podríamos hacer todo el trabajo que teníamos planeado.

    Al día siguiente, 28 de febrero, después de 12 horas de Jeep terroríficas en las que casi todos nos mareamos como niños, llegamos a Mangalsen. Allí nos esperaba un periodista amigo mío y su familia que amablemente nos habían preparado la cena y nos dejaron dormir en su casa (ocupando su propia cama).

    1 de Marzo: Mangalsen amanece nublado. El camino a Basti son 8 horas a pie, o 2 en jeep y 2 caminando. Optamos por el jeep, pero la lluvia, nos hizo dudar de si quedarnos un día más allí, pero al final paró de llover y salimos en Jeep hasta el punto donde nos esperaba 4 mujeres “porters”, para ayudarnos con todo los materiales. Después de 3 horas de bajada por un camino súper empinado. llegamos a Basti. Un pueblo que parecía salido de una película. Precioso y auténtico. Pero todos sabíamos que la vida allí no era lo ideal que parecía…

     

    Recordad que seguimos necesitando vuestra ayuda para recaudar fondos y seguir con nuestro proyecto. Podéis hacer donaciones en:
    https://www.migranodearena.org/es/reto/13821/rato-baltin-nepal—facing-chhaupadi-with-menstrual-education/
    Proyecto Baltin Project.

     

     

     

     

     

    Escrito por Clara Go - Photos from different cameras and phones ©: Clara Go
  • #RatoBaltin, Éxito total de la primera parte

    #RatoBaltin, Éxito total de la primera parte

    Todas las fotos de este post están hechas por las chicas durante la parte de fotografía participativa #BreakTheSilence #MaunataTodau. En breve las pondremos a la venta y el dinero será para las autoras.

    Hace días que no dábamos señales de vida, pero es que los acontecimientos nos arrastran, tanto en Nepal como en Barcelona.
    Os escribimos una pequeña nota para que sepais que os tenemos en mente y que pronto vamos a publicar todo lo vivido durante estos intensos meses.

    De momento explicaros que las enfermeras voluntarias españolas, el personal Nepali y Clara, hemos estado ya en 2 poblados en Achcham con el proyecto y que está siendo un éxito total: Las mujeres están encantadas con toda la parte de educación en higiene menstrual. Las niñas están muy agradecidas por las copas menstruales que Ruby Cup nos donó y que estamos repartiendo como proyecto piloto. Tenemos lista de espera para cuando tengamos más! Y tanto niñas cómo mujeres se han mostrado entusiasmadas con la parte del proyecto que implica fotografía. Tenían necesidad de hablar del Chhaupadi! Sin nosotras decir ni una sola vez ese nombre, ellas nos empezaron a traer fotos de las cabañas y restricciones que sufren cuando tienen la menstruación.
    Después de los talleres, muchas de ellas han decidido cambiar cosas que hasta ahora hacían. Poco a poco estamos convencidas que el cambio llegará.

    Alba ha estado trabajando, juntamente con todos el resto de voluntarios para llevar redes sociales y traducciones, y para preparar una exposición que se inauguró el pasado 17 de Marzo.
    Para los que estéis en Barcelona, si os interesa ir a ver y comprar alguna fotografía, es en Greenage Club Barcelona, Rosello, 254, 08037 Barcelona y hay expuestas tanto Asia 14-16 como la ganadora del Photogenic Festival 2016 – SPECIAL. Como es un club privado, os tenéis que hacer socios para entrar, pero la buena noticia es que si decís que vais a ver la expo os cobran un 50% menos en la cuota anual: Solo pagareis 10 euros y de esos 10 ellos nos hacen donación a be artsy de 5 euros! ¡Así que solo visitando la expo ya nos hacéis una donación!

    Para los que no hayas hecho donación para el proyecto, recordaros que quedan solo 9 días de Crowdfunding. Seguimos necesitando dinero para los siguientes poblados en Karnali Zone, En el distrito de Kalikot. Os animáis a hacer hoy vuestra donación? 🙂

    Para el resto: Podéis compartir en redes sociales el enlace a ver si entre todos le damos un empujón? Toda ayuda es bienvenida!

    Muchas gracias por todo.

    El enlace de donación en castellano es éste: http://www.migranodearena.org/es/reto/13821/higiene-menstrual-en-nepal—chhaupadi/

    Página del proyecto: http://beartsy.org/es/rato-baltin-project-chhaupadi-proyecto-cubo-rojo/
    Web: http://beartsy.org/es/
    Facebook: https://www.facebook.com/beartsyNGO/

    Escrito por Clara Go - © de las fotos: Sus autoras, Niñas de Basti y Kunti Bandali