Una visita de la tia Regla en Nepal

Este artículo es un testimonio escrito por una amiga francesa (Delphine) que vivió de primera mano lo que es lo chhaupadi en la zona más urbana del oeste de Nepal. Nosotros vamos a realizar el Proyecto Rato Baltin en la zona más rural y remota. Publicado originalmente en: https://seedstoplants.wordpress.com/2016/09/29/a-visit-from-aunt-flo-in-nepal/

Hace cierto tiempo, una amiga mía, Clara, me pidió si la podía ayudar en un proyecto futuro y escribir sobre una experiencia bastante interesante que tuve cuando llegué a Nepal por primera vez: me visitó la regla en el lejano oeste de Nepal.

Clara, con quien viajé por casi todo el sur de la India, sigue, de manera valiente y creativa, ofreciendo talleres de fotografía en varios países asiáticos para dar apoyo a diversos proyectos comunitarios con jóvenes monjes, huérfanos, mujeres, etc. . A partir de febrero de 2017 volverá a Nepal y trabajará en colaboración con enfermeras locales en el oeste lejano y medio de Nepal para poner en el punto de mira el tema de la menstruación y su gestión para poder, así, disminuir el Chhaupadi. Chhaupadi significa, literalmente, “seres intocables”: es una tradición en la que las mujeres son privadas de sus hogares y de toda interacción social mientras menstrúan porque su sangre es considerada “impura”. Esta tradición originalmente religiosa (hinduista) fue prohibida en 2005 por la corte suprema de Nepal. Sin embargo, las creencias y supersticiones alrededor de la menstruación están fuertemente arraigadas en partes de Nepal, especialmente las áreas más remotas del oeste lejano de Nepal.

Por mi parte, yo no sabía nada de esta tradición hasta el año pasado, cuando viajé al lejano oeste del Nepal con mi huésped de couchsurfing Zach para ir de excursión al conocido y nacionalmente muy valorado lago Rara, durante la estación del Festival del Dashain.

Sólo había estado en Nepal unos días cuando en Zach me invitó a unirme a él a la excursión. La primera parada fue en Dhangadhi, una población relativamente grande en la parte sur de la zona del Far West, para saludar a sus tío, tías y primos. Empezamos el trayecto a Katmandú, donde subimos en un autobús desvencijado donde pasamos las siguientes 28 horas. Durante este intrépido trayecto de bus me vino la regla, y poco me esperaba que este asunto mensual tan común me daría una visión de la cultura hindú que aún no había descubierto.

Al llegar a la casa de a su familia fuimos recibidos efusivamente, varia gente me dio la mano y nos ofrecieron té y galletas en un plato comunitario. La atmósfera era festiva y me hicieron muchas preguntas hasta que me levanté para ir al baño. En este punto, en Zach me pidió que esperara hasta que hubiera hablado con su familia. Aunque no entendía la lengua, capté como el tono cambiaba y vi como la cara de su tía se contraía. Zach se acercó a mí y me preguntó si tenía la regla – me debía ver preparándome por el lavabo cada vez que el bus paraba. Mientras asentía, el ambiente cambió palpablemente, como si el susurro de la gente afectara el aire que entraba de fuera. Desde ese momento, se dieron nuevas órdenes: se me dio acceso al “mi propio” aseo (el bueno, en honor del huésped occidental) y me mostraron una pequeña habitación junto a la casa donde, para mi sorpresa, me encontré una chica sentada en una silla, los pies sobre una cama individual, que estaba escribiendo en el móvil. Anjali, una de las primas de en Zach, había vuelto a casa desde Katmandú, donde va a la escuela, por el festival y también estaba menstruando (segundo día).

Anjali hablaba un poco de inglés y estuvo bastante contenta de tener compañía y una oportunidad de mejorar su inglés, y por ayudarme a aprender un poco de nepalí. El trayecto en autobús había sido largo, así que aproveché la ocasión inesperada de estar “en cuarentena” para hacer una siesta. Sin embargo, al despertar, lo que más deseaba era estirar mis piernas entumecidas y dar una vuelta larga y placentera. Le pregunté al Anjali si me quería acompañar al río que había cerca y que, me habían dicho, crea una barrera natural entre Nepal y la India. Una sugerencia que, ingenuamente, creía que sería fácil, se convirtió en una negociación que finalmente fue aceptada. Más tarde supe que el Anjali no lo habrían dejado salir de la habitación hasta el quinto día de su menstruación si no hubiera sido porque una visita del extranjero la “obligar” a romper las barreras culturales.

Por mi parte, esto inició un conflicto interno entre la buena educación y la predisposición a aceptar las normas culturales, así como también una desaprobación total de la costumbre que dice que todas las mujeres, durante la menstruación, son sucias y deben ser apartadas. Efectivamente, las mujeres (y yo) no están autorizadas a interactuar socialmente, recibir tikka, acceder a la cocina, tocar otra gente, compartir un plato, lavabo o cualquier cosa que su cuerpo “impuro” haya podido tocar.

Lo que aprendí, sin embargo, es que la familia de Zach no era todos. Zach me dijo que sus tías eran más conservadoras que la mayoría de familias del vecindario, pero que también había prácticas mucho más duras en la zona que teníamos que visitar como chicas obligadas a estar en establos, en cualquier estación, durante su menstruación.

Llegué a un acuerdo interno en lo que respetaría algunas de sus costumbres, principalmente como forma de experimentarlos de primera mano, pero que también me serviría del estatus excepcional con el que contaba como occidental para poder salir habitación regularmente y visitar vecinos más abiertos de mente o, simplemente, curiosos, que me invitaran a su casa a comer. Incluso acompañé a Zach y sus amigos hombres a tomar una cerveza fuera de la comunidad, lo que sé que no es habitual para ninguna mujer, y menos durante la menstruación. De hecho, no dormí en la cama pequeña con Anjali por la noche, ya que dos mujeres jóvenes que vivían en New Deshi me ofrecieron dormir en otra casa, que lo terminé haciendo durante todo el festival. En el último día en Dhanghadi y el “día 4” de mi regla, una vecina amable hizo excepción y me ofreció tika – una bendición que normalmente no se puede recibir antes del “día 5” mínimo.

 

Durante este tiempo hice una amiga excepcional, el Oshin, que hasta hoy continúa compartiendo conmigo reflexiones sobre múltiples aspectos de nuestras culturas. Me ayudó mucho a comprender los diferentes costumbres y el lento pero claro cambio que algunas partes de Nepal están experimentando con respecto a los derechos de las mujeres. El Chhaupadi ya no tiene lugar en este mundo, pero también creo que una ley humana no puede competir con los dioses omnipotentes y omnipresentes que preservan muchas creencias en Nepal, especialmente en las zonas más remotas.

Desde mi experiencia limitada, siento que hay un cambio, aunque lento, gracias a la tecnología y los programas escolares. La gente joven educada empiezan a cuestionar algunas prácticas nefastas e irracionales y, esperamos, con el tiempo se empezará a ver la menstruación como un ciclo de vida saludable en lugar de ser un aspecto vergonzoso de la vida de las mujeres. Proyectos como el de Clara podrían, a largo plazo, conllevar a una reducción y, tal vez, la erradicación del miedo y las supersticiones en torno a esta costumbre.

Para terminar, quisiera recomendar los siguientes enlaces:

Como mínimo, por favor vea la Ted Talk de ADIP Gupta sobre la regla y los tabúes que la rodean.

http://www.nomoretaboo.org/blog/chhaupadi: artículo and documentales

http://borgenproject.org/menstrual-hygiene-remains-challenge-Nepal/: artículo

http://www.irinnews.org/report/93404/nepal-emerging-menstrual-quarantine: artículo

https://swordandflute.wordpress.com/2013/07/19/three-days-of-impurity-menstruation-and-inauspiciousness/: Este artículo es largo, pero lo recomiendo (incluyendo la sección de comentarios). Una visión más equilibrada y matizada que otros artículos (principalmente escritos por occidentales) se muestra en esta página. La autora, Sariki Persaud (hindú afincada en EEUU), ha escrito muchos artículos sobre hinduismo y costumbres en WordPress. En este artículo procura entender los orígenes de las prácticas en torno a la menstruación en el hinduismo.

 

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